Breve presentación de Números
NÚMEROS
Su título en español fue tomado por los dos censos de Israel que se registran en él. El título en hebreo es “En el desierto”. Bajo la inspiración del Espíritu Santo fue escrito por Moisés en el año 1405 a.C.
Así como Dios fue fiel para preparar una generación para que entrara a la Tierra Prometida a pesar de todas sus debilidades, también Jesucristo será fiel para completar la obra de edificar su Iglesia.
Podemos resumir el contenido del libro bajo la siguiente frase:
Las promesas del pasado prevalecerán a pesar de los problemas actuales.
Luego de haber estado acampado a los pies del Monte Sinaí durante un año, ha llegado el momento de emprender el viaje a la Tierra Prometida. Hay gran expectación en el pueblo, finalmente se acerca el momento de emprender la marcha rumbo al norte hacia la tierra de Canaán.
Contenido:
- Registra como Dios guio, disciplinó y nutrió a los israelitas mientras peregrinaban en el Desierto de Sinaí.
- Describe la vida de los israelitas durante su período de peregrinaje.
Un bosquejo del libro es:
Cap. 1 – 10: La preparación de Dios preserva sus promesas.
Cap. 11 – 16: El castigo de Dios preserva sus promesas.
Cap. 17 – 36: La paciencia de Dios preserva sus promesas.
Números 1
El libro se abre con la presentación de un censo que incluía a los hombres mayores de 20 años, los que podrían ir a la guerra. Ver el resultado del censo nos muestra claramente que una de las promesas hechas por Dios a Abraham está en pleno cumplimiento, Israel ya es un pueblo. El recuento final fue de 603.550 hombres, este era el contingente del ejército de Israel que podría ser el responsable de la conquista de la Tierra Prometida, pero, a medida que avancemos en este libro descubriremos que el pueblo tiene un comportamiento que se hace acreedor del juicio divino, de este ejército prácticamente todos sus integrantes morirían en el desierto. Al finalizar el éxodo por el desierto, un nuevo censo dio como resultado la suma total de 601.730 hombres de 20 años o más (Núm. 26:51). Dios repuso al viejo ejército con una nueva generación.
Al leer este capítulo los invito a reflexionar en:
- Dios está dispuesto a revelarse a su siervo por medio de su Palabra (v.1).
Señor, hoy nos hablas por medio de la Biblia. Sabemos que deseas mostrarnos el camino que has dispuesto para la vida de cada uno de tus hijos, danos tu gracia para determinarnos a hacer conforme a tu voluntad en nuestra vida.
- El pueblo de Dios debe estar presto a obedecer a su Dios (v.54).
1) Debemos esmerarnos en buscar con la ayuda del Espíritu Santo lo que Dios demanda de nosotros y ponernos manos a la obra.
2) Hacer lo que Dios demanda de nosotros, nos permitirá tener una vida de alabanza y de reconocimiento de la presencia de Dios en todo momento.
Números 2
Al leer este capítulo recordamos las palabras del apóstol Pablo en 1ª Cor. 14:40 “Empero hágase todo decentemente y con orden”. La Creación muestra en el orden un reflejo de su autor. Siempre el orden trae consigo ventajas para enfrentar las situaciones difíciles.
Reflexionemos al leer en:
- Dios es un Dios de orden. Su pueblo debe reflejar ese orden en su conducta. Señor, nos muestras cómo actuar y cómo debe ser nuestro testimonio ante las demás personas, ayúdanos a saber poner cuidado en nuestra conducta, administrando el espacio físico que nos provees y el tiempo diario.
- Dios demanda ser el centro en la vida de su pueblo (v.17).
1) ¡Cómo anhelamos que ocupes el centro de nuestra vida! Que tu gracia obre en nuestro corazón, alumbrando nuestra vida para reconocerte en cada paso que demos.
2) No deseamos confiar en nuestras habilidades, sabemos que tú nos las diste, pero no sabemos cómo usarlas, deseamos que la luz de tu Palabra nos enseñe a vivir para tu gloria.
Números 3
Tres temas encontramos en este capítulo:
- Un recuerdo de Aarón y sus hijos, escogidos por Jehová para encabezar a los sacerdotes, y una breve mención a lo sucedido a Nadab y Abiú por desobedecer el mandato divino (Lev. 10).
- Una descripción de los deberes de los levitas para ser los asistentes en todo el servicio del Tabernáculo y más tarde en el Templo. El sentido de la elección de los levitas en lugar de los primogénitos del pueblo muestra una renuncia de Dios de un derecho establecido por Él mismo después de la última plaga en Egipto (Éx. 13:12–16) y toma para sí a los levitas.
- Redención de los primogénitos. En un censo se determinó que había menos levitas que primogénitos en las otras tribus y se estableció un valor para redimir a los primogénitos en exceso de 5 ciclos por cada uno.
Dos reflexiones me llaman la atención en este capítulo:
- Dios escoge a sus siervos para que ministren con fidelidad (vs.6–8). Señor aclara en nuestro corazón el llamado al servicio cristiano. Aparta de nosotros cualquier idea de lucimiento personal, deseamos servirte con humildad reconociéndote en todos nuestros caminos.
- Dios entrega sus ordenanzas para que sean obedecidas (v.51). Debemos entender de una vez que lo mandatorio para nuestra vida es lo que Dios establece en su Palabra. Él tiene el derecho de propiedad sobre nuestro corazón, luego tiene el derecho de dictar lo que debemos hacer con ese corazón. Ayúdanos Padre para doblegar nuestra voluntad y disponernos a hacer tu voluntad en nuestra vida.
Números 4
Cada capítulo de Números nos muestra el celo que Dios tiene por el orden, es parte del culto reverente que ha determinado en su Soberana voluntad exigir a sus criaturas.
Aquí vemos que la reverencia y el temor de Dios es parte del servicio cristiano. Dios es un Dios de orden, en el Antiguo Testamento mandó a cumplir con precisión sus ordenanzas, en ese pacto la desobediencia tuvo un severo castigo, baste recordar lo que ocurrió a los hijos de Aarón, Nadab y Abiú (Lev. 10).
Debemos poner atención en lo que nos está motivando a servir al Señor, ¿cómo estamos cumpliendo en este servicio? ¿es nuestro deseo sólo honrar a Dios y que la gloria sea de Él y sólo de Él? O ¿estamos buscando nuestra propia gloria y lucimiento personal? (Rom.12:1, 1ª Cor. 14:40). El Señor demanda de nosotros nuestro corazón (Prov. 23:26), es decir, quiere que dobleguemos a Él nuestra mente, voluntad, sentimientos.
Números 5
El pueblo de Israel era un pueblo santo, apartado para el servicio de Jehová. Moisés les recuerda tres asuntos en los que el pueblo debía ser cuidadoso en su conducta:
- Los leprosos debían estar apartados de la convivencia del resto del pueblo. Es interesante recordar que, en el Antiguo Testamento, la lepra es una representación del pecado. Un leproso debía vivir fuera del campamento. Esto nos hace pensar de la gravedad del pecado en el pueblo de Dios (la iglesia) y de nuestro llamado a ser un pueblo santo para Dios (1ª Pedro 2:9)
- La confesión de pecado y la restitución justa del agraviado. Cuando con nuestra conducta ofendemos a un hermano, debemos estar prontos a confesar nuestro pecado y a ver la manera de restituir la honra del agraviado.
- El tratamiento de una sospecha de adulterio de la esposa. Es necesario recordar que el pecado de adulterio es una ofensa especialmente grave ante Dios, es la única situación que puede anticipar el término de un matrimonio antes de que uno de los cónyuges muera.
Reflexionemos sobre la gravedad del pecado que permitimos en nuestra vida, eso nos aleja de la comunión con Dios y naturalmente daña la convivencia en la Iglesia. Estemos atento a confesar nuestros pecados a Dios y a vivir santamente para nuestra edificación y la del cuerpo de Cristo. Pidamos al Señor nos libre de ser causa de descredito del evangelio y de ser un obstáculo para el desarrollo de la Iglesia.
Números 6
Hubo en Israel algunos hombres y mujeres que voluntariamente decidían tomar votos especiales para el servicio a Jehová, los nazareos (Samuel y Sansón son dos ejemplos de esto). La ley estableció para ellos una exigencia de conducta diaria especial, Moisés en este capítulo hace una reseña detallada de estos deberes propios de los que hacían este voto especial.
El capítulo concluye con una hermosa expresión de la bendición que Aarón debía impartir al pueblo, palabras que aun resuenan en los oídos del pueblo de Dios y son una bendición para todos nosotros.
El siervo apartado por Dios para su servicio debe procurar su sobriedad (vs.3–4).
1) Con la gracia de Dios y la disposición y fuerzas que Él nos da, no aceptemos bebidas con alcohol.
2) Debemos velar con sobriedad sobre la conducta del pueblo de Dios y el alcohol es un distractivo que nos impide actuar así, ¡líbranos, Señor, de caer en el alcohol!
Números 7
Moisés presenta en detalle las ofrendas que el pueblo trajo para el servicio del Tabernáculo. Las ofrendas son una forma práctica de mostrar nuestra dependencia de Dios y de mostrar nuestra gratitud a Él por todos los beneficios que recibimos de su mano.
- El pueblo de Dios debe ser generoso al ofrendar (v.2). ¿Es para nosotros una bendición ofrendar al Señor? La respuesta es “SI”. Ofrendamos de lo que el mismo Dios nos da. Debemos reconocer que todo lo que tenemos viene de la mano de Dios.
- Dios ofrece la oportunidad de ofrendar a todo su pueblo.
1) Gracias Señor por la bendición que nos das de ser partícipes en la obra con nuestras ofrendas.
2) Lo que te ofrecemos en nuestra ofrenda no es más que lo que tú mismo nos has dado para poder hacerlo, fija este principio con fuego en nuestro corazón.
Números 8
Qué importante es para el pueblo de Dios tener una conducta de acuerdo con lo que Dios exige y espera de su pueblo. Dios tiene el derecho de establecer las reglas (Rom. 11:36).
Encontramos en este capítulo una continuación de lo que Moisés presentó en Núm. 3 respecto del ministerio de los Levitas.
- Dios establece el orden en el culto (vs.2–4). Ayúdanos Padre para que nuestro culto sea acepto ante ti. Obra en nuestros corazones para tener una conducta dócil a tus mandatos e ilumina nuestro corazón para discernir cuál es el culto que a ti te honra.
- Para ministrar, el ministro se debe presentar limpio de pecado ante Dios (v.21). Señor, somos incapaces por nosotros mismos de presentarnos, ante ti, limpios y sin pecado, nos ponemos en tus manos, sé tú limpiándonos en la sangre de Jesucristo para estar en condiciones de servirte.
Números 9
La celebración de la Pascua en Israel era el recuerdo de la liberación de la esclavitud que el pueblo sufrió en Egipto. La misericordia de Dios queda manifiesta al dar una segunda oportunidad para los que por alguna razón no podrían hacerlo en el momento establecido en primera instancia, y también el celo de Dios se muestra hacía los que pudiendo participar no lo hacían. En nuestro caso, cuando sea el momento de celebrar la Santa Cena, donde recordamos la muerte de nuestro Salvador con lo que nos libertó de la esclavitud del pecado, prepara tu corazón con tiempo para no participar en forma indigna (1ª Cor. 11:26-29).
El cuidado de Dios por el pueblo se manifiesta por medio de la nube que les daba sombra en el día y los cubría del sol ardiente del desierto y de noche una columna de fuego proveía el abrigo necesario. Así Dios cada día vela por nuestro bienestar.
- El servicio de Dios se debe hacer en el momento oportuno (v.2). Siendo Dios un Dios de orden, nos dejó establecido que tenemos que doblegar nuestro yo si queremos servirlo y este servicio, debemos hacerlo oportunamente, no lo debemos retrasar por nuestra culpa.
- El pueblo de Dios tiene que ser obediente a los mandamientos del Señor (v.20).
1) Muchas veces faltamos a lo que Dios demanda de nuestra vida, si Él es Santo y nos manda a nosotros a serlo, y además, nos provee de la salvación, NO DEBEMOS ser desobediente a los mandamientos del Señor.
2) Con la gracia del Señor nos debemos esforzar en obedecer la Palabra de Dios.
Números 10
Luego de dar las instrucciones que servirían para que el pueblo tomara las precauciones de velar por la integridad de ellos enfrentados a enemigos futuros, llega el momento esperado de iniciar la marcha hacia la Tierra Prometida.
La marcha se hace en orden. Nadie pretende tomar decisiones propias, todo el pueblo está llano a cumplir las ordenanzas divinas. ¿Y nosotros, cual es nuestra actitud hacia los mandamientos de Dios?
El cuidado de Dios es manifiesto y palpable para sus hijos (v.24).
1) Qué torpe somos cuando pensamos que estamos solos y que debemos arreglar nuestra vida por nosotros mismos.
2) La nube que protegió durante cada día al pueblo de Israel también nos alcanza a nosotros, nuestro Señor está velando por nuestra vida y la gobierna, danos tu gracia Padre para no perder de vista este cuidado amoroso que ejerces sobre cada uno de tus hijos.
Números 11
¡Qué torpeza la del pueblo! En vez de acudir a Jehová y pedir su provisión, estallan en reclamos contra Moisés. El Señor conoce nuestras necesidades y está pronto a proveerlas, no seamos como los israelitas en el desierto de Sinaí, acudamos en primer lugar a Dios en oración y esperemos en Él. Dios proveerá nuestro maná diario, así como lo proveyó a Israel en el desierto.
El gobierno de Ancianos, tan característico de la Iglesia Presbiteriana, se encuentra presente desde los inicios del pueblo del Señor.
- El pueblo de Dios no puede vivir mirando hacia atrás (v.5). Hay quienes dicen “todo tiempo pasado fue mejor” y, tal vez hemos vivido momentos en que pensamos así, olvidando que, en el pasado, antes de tener a Cristo en nuestro corazón el destino que nos esperaba era la condenación ¿cómo puede ser eso mejor que la vida eterna que tenemos hoy?, perdónanos Señor por poner nuestra mirada en el mundo.
- El hijo de Dios siempre tiene lo necesario para vivir (v.6). Gracias Señor porque nos enseñas a poner nuestra confianza en ti. Tal vez quisiéramos que las cosas fueran distintas, porque no vemos ni conocemos el día de mañana. Tú nos sostienes. No debemos olvidar que somos hijos de Dios, que Él nos ha redimido y que Él no nos dejará.
- Dios espera que cada hijo suyo sea un divulgador del evangelio (v.29). Pongamos nuestra mirada en el Señor y demandemos de Él la capacitación para cumplir el mandato de predicar el evangelio a toda criatura (Mar. 16:15).
- La provisión de Dios es diaria, siempre estará ahí (vs.32–33). Deseemos aprender a vivir en dependencia de Dios, que cada día despertemos con la seguridad de que Dios proveerá para ese día lo necesario.
Números 12
María y Aarón, hermanos de Moisés, se rebelan contra él y sufren el castigo de Jehová por revelarse contra el ungido de Dios. Sin embargo, a pesar de lo ocurrido, vemos la mansedumbre y diligencia para actuar de Moisés. Oremos al Señor que esas cualidades Él las coloque en nosotros para honrar su nombre, dar la gloria a Él y predicar el evangelio.
- Dios no aprueba que nos levantemos contra su escogido (vs.1–2). Es nuestro deber acatar la autoridad que Dios ha dado a sus ministros.
- El castigo de Dios por causa de nuestro pecado es algo seguro (v.10).
1) No dejaremos de ser parte del pueblo de Dios, pero tendremos que vivir las consecuencias de nuestro pecado en esta vida.
2) Dios nos ha perdonado, lo sabemos, pero eso no nos da libertad para pecar y revelarnos contra Él, si así procedemos, el Señor nos aplicará su disciplina.
Números 13
El pueblo ya está cerca de la Tierra Prometida, es el momento de ir a reconocer la Tierra para preparar la conquista de ella. Moisés escoge a un representante de cada tribu para formar un grupo de espías que irían para reconocerla. El problema fue que de los 12, 10 pusieron la mira en las dificultades y tan sólo 2 (Josué y Caleb) en lo bueno que Jehová les estaba prometiendo.
- El cristiano no debe detenerse a mirar los obstáculos que le pone el mundo (v.29). Creemos en un Dios Omnipotente, que se manifiesta en favor de su pueblo, que nos cuida día a día. Es cierto que muchas veces las dificultades que enfrentamos parecen infranqueables y así serían si dependiéramos sólo de nosotros, pero aprendamos a depender de Dios, Él nos sacará adelante.
- Con Dios de nuestro lado tenemos la victoria segura (v.31). Claramente, cuando nos aferramos al Señor no tenemos que enfrentar las dificultades con nuestras capacidades, sino que el Señor va delante de nuestro y remueve los problemas que superarían nuestras fuerzas. Luego, no hay razón ni lugar a la duda de avanzar en los caminos que Dios nos propone para nuestra vida (Ef. 2:10).
Números 14
El informe entregado por los 10 espías pesó en el pueblo más que el de Josué y Caleb, al punto que se produce un levantamiento del pueblo contra Moisés. Jehová entonces establece que los israelitas que vieron la manifestación de su poder en Egipto no entrarían a la Tierra Prometida, esto fue el motivo de que el Éxodo durara 40 años, sólo Josué y Caleb podrían hacerlo.
El capítulo concluye con el registro de una derrota militar del pueblo de Israel a mano de los Amalecitas y del Cananeo, nuevamente se debe a la desobediencia de ellos, Jehová les dijo: “no vayan a la guerra, serán derrotados”, sin embargo, ellos no quisieron escuchar su voz y fueron igual, sólo para conocer la derrota.
Con esta historia, reflexionemos en:
- Tomados de la mano de Dios y haciendo su voluntad somos invencibles (v.9).
1) Cuando nos aferramos a nuestro Dios y nos colocamos bajo su sombra, Él da la pelea por nosotros.
2) Como hijo de Dios tenemos el privilegio de que al otro lado del yugo va el Señor, Él es quien hace la fuerza y a nosotros simplemente nos conduce hacia adelante.
- Tentar a Dios implica tomar el riesgo de ser disciplinado por Él (v.22–23). Haznos ver Padre Celestial tu gloria, permítenos regocijarnos en el conocimiento de tu grandeza y poder, que podamos, con humildad, reconocerte en todos nuestros caminos y evitar así la rebelión a la que el pecado nos trata de arrastrar para deshonrarte.
- El juicio de Dios es inevitable para el pecador (v.37).
1) Señor deseamos reconocerte con gratitud en nuestro corazón por la bondad y misericordia que has mostrado hacia nosotros. Aunque por nuestro pecado merecíamos la muerte, nos has salvado de la condenación redimiéndonos de la esclavitud del pecado.
2) Si nos dejamos llevar por el pecado, tendremos que sufrir las consecuencias de ese pecado cosechando el fruto de lo hecho con y en nuestra vida. Danos tu fuerza Padre Celestial para aferrarnos a ti y no volver nuestra mirada a aquello falso que el mundo pone ante nuestros ojos.
Números 15
Al leer este capítulo, nos podemos preguntar, ¿si esto ya Moisés lo había dejado establecido por indicación divina, por qué tanta insistencia en repetir y repetir? La situación es muy sencilla, somos de mala memoria para las cosas de Dios. Moisés conocía a su pueblo y lo que está haciendo es recordar para que ellos no tengan excusas al caer.
Esto nos debe llevar a pensar en ¿cómo estamos honrando a nuestro Padre Celestial?
- La misericordia de Dios no pasa por alto nuestras faltas (vs.22–26).
1) El pecado es un tirano tan atroz que muchas veces, sin darnos cuenta nos hemos entregado a él para que gobierne nuestras vidas.
2) Dios obra en nuestra conciencia para abrir nuestra mente y percibir el daño que está provocando ese pecado en nuestra vida.
3) Dios nos ofrece el perdón en la sangre de Cristo.
- Dios es celoso en exigir obediencia a sus ordenanzas (vs.32–36).
- Una cosa es pecar por ignorancia, gracias, Señor, porque en ese caso nos ofreces el perdón. Muy distinto es la situación cuando ya conocemos la ordenanza y nos determinamos a quebrantarla adrede, oremos que el Señor nos libre y proteja de caer en esta situación.
2) Actúa sobre nuestro corazón Padre para librarnos de caer aún consciente de que te ofendemos con nuestro pecado.
Números 16
El levita Coré, hijo de Coath ansía ser sacerdote y ocupar un lugar de preminencia en la administración del pueblo. Este afán, muy similar a lo que movió a Satanás a revelarse contra Dios, empujó a Coré a rebelarse contra Moisés y Aarón, los ungidos por Jehová para dirigir al pueblo. La rebelión, Dios la terminó haciendo que la tierra se abriera y tragara a todos los cabecillas, mientras a sus seguidores les mandó fuego que los consumió. El celo de Jehová por sus ungidos es tremendo, debemos pensar muy bien antes de levantarnos contra ellos.
La dureza del corazón de los hombres queda reflejada en el (v.41), sin considerar el juicio de Dios que costó la vida de Coré y sus seguidores, el pueblo se volvió a levantar contra Moisés y Aarón y esta vez Jehová mató a 14.700 israelitas. Todo cesó al intervenir Moisés y enviar a Aarón a expiar el pecado del pueblo.
Reflexionemos luego de leer este capítulo:
La falta de respeto al ministro del Señor es una falta contra Dios (v.11). Cada miembro de la Iglesia debe ser un factor de apoyo al pastor de la congregación en que el Señor nos ha puesto y no un elemento generador de problemas. Debemos orar pidiendo al Señor que nos de su gracia para que nuestra participación en la Iglesia sea motivo de bendición para la congregación.
Números 17
Dios es el que escoge a sus siervos. Esta es la lección que aprendemos en este capítulo. Esto representa para nosotros dos puntos importantes:
Para el escogido: No ocupa ese lugar por mérito propio, sino que como expresión de la gracia de Dios pues, no hay ser humano digno de hacerlo a causa de nuestros pecados.
Para el pueblo: Dios nos llama a prestar atención a la dirección espiritual que los ministros imparten a la congregación. Y a velar por el bienestar de ellos, proveyendo sus necesidades.
Dios confirma a los que ha escogido para guiar a la Iglesia (v.8).
1) Señor, danos tu gracia para reconocer a quienes has levantado para guiar a la Iglesia y ponernos a sus órdenes con temor de Ti.
2) A los que tú has escogido para ser ministros del evangelio, haznos ver la responsabilidad que esa elección tiene y confirma el llamado en nuestro corazón.
Números 18
Para contrarrestar el alto honor conferido a Aarón y a su familia, y para disipar los temores y aplacar la envidia del pueblo, se declara aquí que el sacerdote debe cargar con la culpa de todo lo que no se llevó a cabo correctamente en el santuario.
En la economía del Antiguo Testamento, el pueblo entregaba sus diezmos y ofrendas a Jehová y con esos aportes eran sostenidos los levitas, quienes apartaban a la vez sus diezmos para contribuir al sustento de los sacerdotes.
Dios es quien llama al ministerio (v.2).
1) No debemos poner la mira en los elementos que el mundo usa para evaluar a las personas pensando que ese es un parámetro válido para escoger a un obrero cristiano.
2) Pon el espíritu de sabiduría necesario para saber discernir tu voluntad en nuestra vida.
Números 19
Las Leyes de Purificación nos permiten formarnos una idea de cuán Santo es Jehová. Nada podía quedar a la voluntad del hombre, Dios por medio de las leyes había establecido los procedimientos que resaltarían Su Santidad en medio del pueblo de Israel. Los sacerdotes jugaban un rol preponderante en cumplir y hacer cumplir estas leyes.
Hoy la situación es diferente, el Cordero de Dios se inmoló a sí mismo por nosotros, Él cumplió por nosotros y por su sacrificio nos ha declarado justos y el Espíritu Santo obra en nosotros la transformación sobrenatural de volvernos a la vida y llevarnos por el camino de la Santidad.
El pecado contamina al pecador y trata de desviar al que está a su alcance (v.22). Padre, fortalece nuestro espíritu y danos sabiduría para reconocer el pecado en nuestra vida antes que comience a dañar a otros. Pon tu gracia a nuestro favor para disponernos a confesar oportunamente nuestro pecado.
Números 20
Este es un capítulo trágico en Números. Fallecen María y Aarón (hermanos de Moisés), el pueblo se rebela por falta de agua, Moisés desobedece la orden de Jehová y las consecuencias para él son tremendas: No entrará con el pueblo a la Tierra Prometida. Los descendientes de Esaú, hermano de Jacob (Idumeos o Edom) niegan el paso por su territorio a Israel.
Todo lo que ocurre va mostrando por un lado el cumplimiento de las Palabras de Jehová y que la consecuencia del pecado siempre produce efectos que nos afectan seriamente, esto debería hacernos reflexionar con la dirección que le estamos dando a nuestra vida.
La exigencia de cumplimiento a sus ordenanzas de parte de Dios es de alto estándar (v.12). Puede parecer que ante los hombres estamos cumpliendo el mandato del Señor y estar por el camino equivocado, líbranos Señor de hacer así.
Números 21
Destaquemos en este capítulo la preciosa lección de la serpiente de bronce que alza Moisés mediante la cual el pueblo podía ser libre de morir por la mordedura de las serpientes ardientes que Jehová les mandó como castigo de una nueva rebelión del pueblo contra Él y Moisés. En Juan 3:14 se nos revela la lección de esa serpiente de bronce alzada en medio del pueblo. Dios dijo a Moisés: “cualquiera que fuere mordido por una de esas serpientes ardientes bastará con que mire la serpiente de bronce y no morirá”. Dios nos dice a nosotros: mira a Cristo y vivirás.
- La salvación es siempre por obra de la fe en la Palabra de Dios (v.8). ¿Cómo mirar una serpiente de metal podría salvar de morir por efecto de la mordedura? Simplemente por fe en lo que Dios había dicho. Dios nos prueba constantemente haciéndonos ejercitar la fe en su Palabra. Nos ha prometido que siempre estará con su pueblo, luego, no debemos vivir como si estuviera lejano.
- Cuando el pueblo de Dios se dispone a cumplir la voluntad de Él, la victoria es segura (v.34). Señor, danos espíritu de obediencia a tu Palabra, danos tu gracia para prestar atención a tu consejo y para vivir conforme a él.
Números 22
Las victorias obtenidas por Israel sobre los reyes Sehón y Og (Cap. 21) se difundieron por toda la tierra. Ahora el pueblo de Dios se acercaba a las tierras del rey Balac. Balac urde un plan, llama al profeta Balaam y le ofrece una buena recompensa si procede a maldecir a Israel. Dios estorba a Balaam para que no fuera a ver a Balac. Ante la insistencia Jehová permite a Balaam que vaya a ver a Balac pero, le advierte, sólo harás lo que yo te dijere.
Dios permite que el asna de Balaam le hablase para hacerlo recapacitar, sin embargo, Balaam ya estaba empecinado en ir.
Balaam muestra cierto temor de Dios al responderle a Balac que sólo dirá lo que Dios le muestre.
Esto nos muestra el control que ejerce Dios sobre toda su creación, hizo hablar al asna, le puo límites a Balaam para expresarse ante el pueblo de Israel.
Dios siempre cumple con su palabra, si lo dijo eso hará (v.38). Qué bueno es poder colocar nuestra esperanza en un Dios que tiene todo poder, que lo que dice hace. No estamos en manos de un ser caprichoso, sino que en las manos del Dios vivo y verdadero.
Números 23
Continua la historia de Balaam. El profeta enfrenta a Israel y lo bendice, esto molestó a Balac, pero lo importante para nosotros es saber que Dios tiene todo bajo su soberano control y aunque la intención interna de Balaam era quedarse con la recompensa ofrecida por Balac Jehová no permitió que maldijera a Israel.
Hay quienes se conforman con personas como Balaam en sus congregaciones, pero para conocer a Balaam debemos ir a Judas 11 y Números 31:16, era un profeta perverso, pero Dios no permitió que expresara lo que había en su corazón para dañar a Israel. Así es como Dios también está dispuesto a cuidarnos si nos entregamos a sus manos y nos dejamos guiar por su Santo Espíritu.
Dios es fiel a su palabra (v.19). Qué alivio podemos sentir los hijos de Dios al tomar conciencia de esta realidad, saber que su palabra es firme trae paz al corazón de su pueblo. Disfrutemos esta bendición que obtenemos por tan sólo ser hechos hijos de Dios al creer en Jesús como nuestro Salvador.
Números 24
El rey Balac sigue insistiendo en que Balaam maldiga a Israel, vemos como lo intenta por tercera y cuarta vez, sin resultados a su favor. Cuando Dios determina algo, los hombres somos incapaces de torcer la voluntad de Dios. Aprendamos esto y dejémonos de andar desafiando a Dios llevando una vida de rebeldía a Él y a su Palabra.
El v.17 es muy interesante, en lo que dice Balaam hay una clara profecía mesiánica, esa ESTRELLA de Jacob es nuestro Salvador, es Jesucristo que en un tiempo aun futuro pero cada día más cercano, volverá a esta tierra y establecerá su Reino Milenial donde veremos cumplirse a cabalidad todas las promesas hechas al patriarca Abraham (Génesis 12, 15).
Números 25
La inacción u ocio es una mala compañera en el ser humano. En este capítulo encontramos al pueblo de Israel en un tiempo de reposo de la marcha por el desierto y no pasa mucho tiempo para que comiencen a actuar contra la voluntad de Dios, ponen los jóvenes ponen sus ojos en las moabitas y a poco andar ya estaban adorando a los falsos dioses de Moab. El juicio de Dios no tardó en llegar y 24.000 de los fornicarios e idólatras murieron.
Phinees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, movido por el celo por Jehová, actúa dando muerte a un israelita que con desfachatez llega ante los ojos de todos con una joven idólatra, con su acción, Phinees, satisfizo la justicia de Dios y fue bendecido con la herencia para su familia del sacerdocio perpetuo.
Phinees se alza como un tipo de Cristo, quien con su sacrificio cumplió la sentencia de muerte del pecador y la justicia de Dios se ha detenido en su cumplimiento de condenación para el pueblo de Dios, hoy para nosotros el Señor nos promete vida eterna gracias a la acción de Jesucristo en la cruz.
Dios no pasa por alto la rebelión de su pueblo (vs.1,9).
1) Deseemos librarnos de la disciplina de Dios. Señor, pon en nuestro corazón un deseo consumidor de honrar tu Santo nombre obedeciendo tus ordenanzas.
2) Si necesitamos la disciplina de Dios para corregir nuestra vida, deseemos tener claridad de que es nuestro Padre Celestial el que nos está corrigiendo para que volvamos a sus caminos.
Números 26
El fin del éxodo por el desierto se aproxima, Jehová manda a Moisés a hacer un nuevo censo del pueblo, debían ser contados todos los hombres de 20 o más años en condiciones de salir a la guerra.
Jehová estableció que por la rebeldía del pueblo, salvo Josué y Caleb, no entraría a la Tierra prometida ninguno que hubiere salido de Egipto de 20 años o más (Núm. 14:20–38), al finalizar este 2° censo se verifica esta condición.
Cada uno de los registrados en el censo pudo ser identificado con claridad a que tribu pertenecía, de la misma manera que hoy cada hijo de Dios es identificado como tal y espera el momento de entrar a la Patria Celestial.
No es posible escapar del juicio de Dios (v.65). Debemos tener cuidado en prestar atención con dedicación y humildad a las ordenanzas de Dios, ellas están ahí para que vivamos de acuerdo con ellas. Dios se alegra en nuestra obediencia y prepara su disciplina en nuestra desobediencia.
Números 27
Las hijas de Salphaad presentan un problema a Moisés, la tierra se repartiría a los descendientes hombres y Salphaad sólo tuvo hijas. ¿Cómo resuelve el asunto Moisés? El v.5 nos dice: “Y Moisés llevó su causa delante de Jehová” Ese es el camino correcto. La pregunta ahora es ¿y tú a quién acudes? ¿a Dios en oración y a su Palabra o a tu inteligencia natural?
El éxodo está llegando a su fin y por lo mismo el tiempo de Moisés al frente de Israel se acerca a su fin, él no atravesaría el Jordán (jamás pisó la Tierra de Canaán), Jehová levanta al sucesor de Moisés: Josué hijo de Nun, que junto a Caleb fueron los dos espías que luego de reconocer la Tierra impulsaron al pueblo a avanzar a la conquista, mientras los otros 10 desanimaron al pueblo y eso implicó alargar el viaje a 40 años hasta que todos los hombres que salieron de Egipto de 20 años o más murieron en el desierto.
Dios se provee de líderes para la congregación (v.18). Danos tu gracia para entender tu voluntad en cuanto al trabajo en la congregación. Si es tu voluntad que tomemos más responsabilidades, prepáranos y dirige nuestros pasos.
Números 28
El centro de la vida del pueblo de Israel debía ser cultivar la relación de ellos con Jehová, reconociéndolo en todos sus caminos y obedeciendo cada uno de sus mandamientos.
En este capítulo Jehová comienza a recordar a Moisés todo lo relacionado con las ofrendas que el pueblo debía presentar ante Él.
Notemos al leer que, se trata de un culto sencillo pero que debía ser hecho con devoción y permanentemente.
¿Cómo es el culto que elevamos a nuestro Dios? ¿mostramos en nuestro culto reverencia y devoción?
Las ofrendas que el pueblo entregaba para el culto eran un recuerdo permanente, para ellos, de que Jehová era el proveedor del pueblo.
Cuando nosotros ofrendamos ¿tenemos conciencia que lo que estamos apartando para el servicio del Señor es de lo que Él mismo nos ha provisto? ¿expresamos con nuestras ofrendas generosidad como gratitud por los bienes recibidos de parte del Señor?
Números 29
Prosigue la descripción en detalle de las ofrendas que el pueblo debe entregar al Señor.
Para el culto a Dios debemos expresar nuestro temor a Él ofreciendo lo mejor (vs.1–6). Señor, no tenemos la capacidad de entregar un culto digno de ti, toma nuestra alabanza y perfecciónala, hazla grata a tus sentidos.
Números 30
Moisés nos muestra lo importante que es entregar al pueblo el mensaje de Dios con precisión.
El valor de nuestros compromisos con el Señor no es algo que podamos tomar con liviandad, es parte de nuestro culto a Dios. Si vamos a comprometer algo debemos estar dispuestos a cumplirlo (Ecl. 5:4–5).
El creyente es una persona perseverante en los caminos del Señor, pone la mano en el arado y no vuelve su mirada atrás, prosigue al blanco, como nos enseña el apóstol Pablo (Fil. 3:14).
El obrero cristiano debe ser fiel al entregar el mensaje de Dios (vs.1–2). Ilumina nuestra mente y corazón al momento de tener que preparar la exposición de tu Palabra, que hablemos lo que tú tienes para la Iglesia, úsanos como instrumento en tus manos.
Números 31
Jehová ordena a Israel pelear contra los madianitas. Recuerden que en Núm. 25 fue con una madianita que llegó un israelita al campamento y eso motivó la reacción de Phinees, hijo del sumo sacerdote Eleazar, cuyo celo por Jehová le valió el privilegio de recibir el sacerdocio perpetuo para su familia.
En el v.8 aparece un conocido nuestro entre los muertos: Balaam, hijo de Beor (cap. 22,23 y 24). ¿Por qué es muerto si él no maldijo a Israel? Porque aunque no maldijo, promovió entre los paganos la fornicación de ellos con los israelitas (v.16), esta conducta es la que Judas llama “el error de Balaam”.
El tiempo de Dios para tomar venganza no es nuestro (vs.2–3). Señor, muchos enemigos de tu santo nombre se han levantado y nos acosan con leyes malvadas que tratan de imponer. Considéralos en su actuar y muéstranos qué debemos hacer como pueblo tuyo. Danos paciencia para esperar tu tiempo de disciplina hacia aquellos que afrentan tu santo nombre.
Números 32
Las tribus de Rubén, Gad y ½ tribu de Manasés, viendo los territorios que habían conquistado y su aptitud para criar ganado pidieron a Moisés que se les entregase en herencia para establecerse en ellas, antes de cruzar el río Jordán. Así fue pero con el compromiso que su ejército acompañaría a las demás tribus en la conquista de la Tierra Prometida.
El mundo hoy nos ofrece muchas atracciones y muchos actúan como las tribus mencionadas, se conforman con lo que el mundo les ofrece y dejan a Dios a un lado.
No debemos conformarnos con menos de lo que Dios nos quiere dar (v.19). Cada día debo estar atento a las bendiciones que Dios tiene para mí. En su bondad nunca me deja, no puedo entonces, conformarme con menos de lo que Él tiene preparado para mí. Algo puede parecer bueno y satisfacerme, pero si no es lo que Dios me ha preparado, nunca podré disfrutar plenamente de las bendiciones de mi Padre Celestial.
Números 33
Moisés presenta un breve resumen de lo que ha sido el éxodo por el desierto, desde la salida de Rameses en Egipto hasta llegar a los campos de Sittim (Jos. 2:1).
Recuerda algunos hitos relevantes del éxodo y destaca la fidelidad y paciencia de Dios, cumpliendo su designio de llevar a SU pueblo a la Tierra Prometida.
El capítulo concluye con un desafío a la obediencia en cumplir la voluntad de Dios.
Para el hijo de Dios obedecer no es optativo (v.55). Tu Palabra es clara y el Espíritu Santo la revela en nuestro corazón. Deseamos cumplir tu voluntad, ilumina nuestro espíritu y danos claridad para reconocer tus caminos. Que tu Espíritu nos lleve por tus caminos sin encontrar rechazo de nuestra parte. Si en algún momento nos desviamos de tus caminos, tórnanos al sendero correcto.
Números 34
Jehová no deja cabos sueltos para que los acontecimientos tomen cualquier camino. No lo hizo con Israel ni lo hará con nosotros (Ef. 2:10).
Dios desea entregarnos su herencia, no nos podemos conformar con otra cosa (v.14). Rubén, Gad y parte de Manases se han conformado con lo que a la vista de ellos era bueno, sin considerar que quedaban fuera de los términos establecidos por Dios. Señor con tu luz, humildemente deseamos estar siempre dentro de los límites que tú tienes para nuestra vida. En tus límites tenemos seguridad y protección, queremos honrar tu nombre moviéndonos dentro de esos límites, sin arriesgarnos a acercarnos a las fronteras que nos separan del pecado. Ponemos nuestra confianza en Ti.
Números 35
Jehová apartó a los levitas para el servicio del templo, esa era la vocación santa de esta tribu, a esta tribu se le asignaron 48 ciudades con los campos que las rodeaban para que se establecieran.
Además estableció ciudades de refugio donde podía acogerse una persona que hubiere dado muerte a otra de manera accidental. Mientras se celebraba el juicio respectivo el homicida podía permanecer en una de esas ciudades y los familiares del muerto no podrían tomar venganza.
No es una aplicación directa, sin embargo, me gusta pensar que la iglesia es nuestra ciudad de refugio, donde nos preocupamos unos por otros y nos incentivamos a mantenernos en el amor del Señor y fieles a él.
Números 36
La última ordenanza entregada en Números se relaciona con la heredad de las mujeres en Israel. Se establece que la manera de que una tribu no pierda su herencia en tierras las mujeres deben buscar a sus esposos en la misma tribu.
Es muy interesante este principio establecido aquí, algo similar ocurre en la iglesia, el Señor se ocupa de nuestra vida incluso en esos detalles que pueden marcar nuestro futuro poniendo a nuestro alcance a quien Él ha destinado para que sea nuestro cónyuge y con quien formemos una familia en el Señor.
En Números 27 se había suscitado un asunto asociado a esta ordenanza y lo que vemos aquí es cómo las hijas de Salphaad obedecieron prestamente.
Al terminar Números, el pueblo está acampado en Sittim al frente de la Tierra Prometida, la pueden ver al otro lado del Jordán, así como nosotros vemos y esperamos el momento en que atravesaremos nuestro Jordán para llegar a nuestra tierra prometida, la Patria Celestial.