Breve presentación de Jueces
JUECES
Su nombre se deriva de su contenido, ya que se relata la historia de diversos jueces que, además, de ser una figura judicial, lideraron al pueblo en muchas otras áreas.
En él se encuentran algunos de los acontecimientos más emocionantes y dramáticos de las Escrituras.
La tradición dice que fue escrito por Samuel.
Los detalles que fueron escogidos para su contenido muestran una filosofía específica de ese período histórico que puede resumirse en cuatro etapas:
- Que se describe en las palabras: “Y los hijos de Israel hicieron lo que era malo a la vista del Señor”.
- La Biblia dice “Él los entregó en las manos de… (tal enemigo)”.
- Súplica. “Y cuando los hijos de Israel clamaron al Señor…“ Esta etapa a menudo es ampliada y explicada.
- Liberación: Describe el llamamiento de un juez para que libere al pueblo: “El Señor levantó un libertador para ellos” (y se da el nombre del libertador).
Contenido:
- Los primeros 300 años en la Tierra Prometida.
- Opresiones y liberaciones alternadas.
- Relatos de grandes hazañas.
Este libro nos muestra que una saludable responsabilidad en la vida personal ayuda a mantenerse correctamente en la senda espiritual.
Al concluir su lectura nos damos cuenta de la necesidad de un salvador perfecto para mantener la tierra y el descanso (reposo) y esto nos traslada de inmediato al Salvador perfecto que Dios nos ha provisto en su Hijo Unigénito.
Seguimiento de los temas claves:
Necesidad de estar separados como pueblo de Dios – A pesar de estar siendo influenciados por el mundo.
- Necesidad de un castigo que conduzca al arrepentimiento – Las consecuencias del pecado a menudo nos llevan a Dios.
- Necesidad de un salvador perfecto que conduzca al verdadero descanso – Sólo Jesús da descanso eterno.
Jueces 1
Josué ya no está a la cabeza del pueblo, su mensaje de despedida aun resuena en los oídos de las Tribus de Israel y vemos que la campaña de Conquista sigue en desarrollo. Sin embargo, fijemos nuestra vista en los detalles, muchos paganos se mantuvieron viviendo en medio del pueblo de Israel. La orden de Dios no fue que los hicieran tributarios, sino que los eliminaran.
- En la obra del Señor el trabajo colaborativo es importante (v.3). En la congregación cada hermano es un cúmulo de talentos que Dios ha puesto en ellos, al programar el trabajo es importante que nos apoyemos unos a otros y que todos sumen su trabajo para que el logro final sea el resultado de Dios obrando por medio de su pueblo unido en: la extensión del evangelio, en la defensa de la fe y en la edificación de los creyentes.
- Una obediencia a medias a las ordenanzas de Dios es sinónimo de desobediencia. (vs.21,27,29,30,31).
1) Dios nos pone tareas por delante y nos capacita para cumplirlas, no tenemos excusas por no cumplirlas o hacerlo a medias.
2) El problema que vivimos cada vez que cumplimos a medias las tareas que Dios pone en nuestro camino es que demostramos falta de fe en que Dios estará a nuestro lado y que será Él quien nos hará cumplir con su apoyo y socorro permanente. Cumplir a medias es incredulidad, eso es lo que reviste la gravedad de actuar así.
Jueces 2
Este capítulo es una recopilación de hechos que señala la dirección que está tomando el pueblo de Dios.
Los israelitas, desobedecen el mandato que les dio Jehová por medio de Moisés en Deut. 6:6–9. Han descuidado la instrucción en la Ley de Moisés a sus hijos y el resultado rápidamente queda de manifiesto: el pueblo se aparta de Jehová y va tras los ídolos de los pueblos paganos que ellos no exterminaron.
- Dios pone condiciones que nosotros debemos cumplir, nuestra desobediencia libera a Dios de hacer efectivas sus promesas de bendición en nosotros (v.1,2). Cometemos una torpeza cada vez que teniendo promesas del Señor expresamente pronunciadas, para nuestro bien, no les prestamos atención y escogemos nuestro propio camino en rebelión a la Palabra de Dios. Al venir las consecuencias de nuestra decisión errada no podremos culpar a Dios por algo que fue nuestra decisión: vivir en desobediencia.
- Ante nuestra desobediencia, Dios permite la existencia de elementos extraños para usarlos en su disciplina (vs.3,4). Dios es un Dios celoso, exige nuestra obediencia, tiene control sobre todas las circunstancias que rodean nuestra vida y puede moverlas ya sea para bien nuestro si obedecemos sus mandatos o para nuestra disciplina si lo desobedecemos.
- Los padres son los responsables de presentar el evangelio a sus hijos, si las generaciones futuras abandonan al Señor se deberá a la negligencia de sus antecesores (v.10). Gracias Señor por mostrarnos tan claramente nuestra responsabilidad. No somos mejores que los Israelitas del tiempo de los Jueces pero, si, más responsable porque nos has dado más luz que la que ellos tenían. Capacítanos para cumplir el mandato de entregar el evangelio a nuestros hijos y a sus hijos. Danos tu gracia para hacerlo con toda sinceridad.
- Sólo Dios es digno de nuestra adoración. Sus hijos le deben la vida eterna, ¿cómo vamos a ir tras ídolos? (vs.13,14). A veces, quisiéramos levantarnos a cuestionar a los judíos por ir tras los Baales y los otros dioses falsos que adoraban los pueblos de la tierra en sus días, sin embargo, nos debemos mirar a nosotros mismos y nos daremos cuenta de que, Dios no ocupa el primer lugar en nuestra vida, hay otros elementos que ocupan principalmente nuestra atención y ocupación. Perdónanos Padre por juzgar a otros que te dejan y van tras lo que el mundo les ofrece y, sin saberlo, estar actuando de la misma manera.
- La misericordia de Dios actúa desde antes que nosotros cambiemos nuestra conducta (vs.16,18). Si no fuera por la misericordia de Dios estaríamos destruidos y condenados desde hace mucho. Gracias Padre porque nos provees de tu Palabra y de ministros fieles a ti que orientan nuestra vida, doblega nuestro “yo” al consejo de tu Palabra en boca de hijos fieles y temerosos de ti que nos tratan de guiar por tus senderos.
Jueces 3
Ante la dejación de los israelitas de eliminar a los pueblos paganos, Jehová permite que sobrevivan alguno de ellos para probar la fidelidad de su pueblo.
El rey de Mesopotamia fue usado por Dios para castigar a su pueblo por su idolatría. El pueblo busca a Dios y Dios levanta al juez Otoniel.
Después de la muerte de Otoniel el pueblo volvió a rebelarse contra Jehová y el Rey de Moab fue el instrumento que usó Jehová para aplicar su disciplina a Israel. Tras 18 años de servidumbre el pueblo se volvió a Dios y éste levanto al juez Aod.
El tercer juez fue Samgar.
- El corazón del hombre es naturalmente rebelde en buscar a Dios y muy llano a ir tras el mundo y sus concupiscencias (vs.6,7). No estamos exentos de esta rebeldía. Sólo por la gracia de Dios nos podemos sostener fieles a Él.
- Lo único que logrará el pueblo de Dios con su rebeldía es atraer sobre sí el juicio de Dios (v.8). ¡Qué dureza de corazón tenemos frecuentemente! Olvidamos que nuestra vida está totalmente expuesta ante los ojos de Dios y nos autoengañamos pensando que algunas libertades que nos damos para pecar pasarán inadvertidas ante los ojos de Dios. Líbranos Padre de tal conducta. Mantén vivo en nuestra mente el principio de santidad que tú esperas de tus hijos.
- La misericordia de Dios siempre está presente ante el clamor con arrepentimiento de su pueblo (v.9,15). Danos la sensibilidad para detectar las desviaciones que estamos permitiendo en nuestra vida y un arrepentimiento genuino con la disposición real de querer abandonar el pecado. Sabemos que sólo en la presencia del Señor el pecado quedará definitivamente atrás, pero deseamos acercarnos a esa línea lo más posible, en esta vida, para gustar la bondad de Dios obrando en nuestro corazón.
- Dios capacita a sus obreros para que hagan su obra (v.10). Es tan clara tu Palabra en cuanto a que el Espíritu Santo está morando en nosotros. No deseamos contristarlo con una vida pecaminosa, deseemos tenerlo para que sea nuestro guía por los senderos de la vida cristiana que Dios preparó para que andemos por ellos ( 2:10, Salmo 23).
- Buscando la comunión con Dios hallamos reposo para nuestras almas (v.11). Tan generoso es nuestro Padre Celestial que nos restaura de nuestro pecado y nos toma en sus brazos para hacernos disfrutar de su paz y bendiciones sin par que disfruta entregándonos día a día. Nuestra oración debe ser que no nos olvidemos de ninguno de sus beneficios.
- Como Señor de la historia, Dios usa incluso a los paganos para que se cumpla Su voluntad (vs.12–14). Los recursos de Dios son ilimitados. Tiene la capacidad y poder para que, incluso, los inconversos actúen de forma tal en nuestra vida para hacer efectiva su disciplina en nosotros.
Jueces 4
Jehová escogió a Barac para llevar a Israel a la victoria sobre Jabín rey de Canaán, pero era débil en su convicción que Jehová le daría la victoria y puso como condición a la profetisa Débora que fuera junto con él a la batalla, pues de lo contrario no iría. Cuando Dios llama a uno de sus hijos para determinada tarea, Él es quien se encarga de capacitarnos para cumplir la tarea, Débora accedió a ir, aclarando a arac que la gloria que Jehová le tenía reservada ya no sería suya sino que de la mujer que había ido a la batalla. Cuando Dios nos llama a cumplir una tarea depositemos nuestra confianza en Él, no nos defraudará. Si no lo hacemos Dios levantará a otro para que haga la tarea y perderemos las bendiciones que Él nos tenía reservada.
- La naturaleza pecaminosa del hombre le impide buscar a Dios y es presa fácil de los desvíos que le propone el diablo (v.1). Con frecuencia disfrutamos de las bendiciones de Dios y de la noche a la mañana, sin darnos cuenta, nos hemos descuidado y nos encontramos insertos en pecado. Danos tu gracia Padre para mantenernos en vigilia permanente, fortalece nuestro espíritu para que no bajemos la guardia y quedemos expuestos a los ataques de Satanás.
- Las fortalezas del mundo amedrentan al cristiano que no está confiando en Dios (v.3). Cuando vemos el poder que el mundo tiene para ejercer influencias sobre nosotros y la Iglesia, sólo podemos volver nuestra vista al Señor. No permitas que el poder del mundo nos distraiga y amedrente para hacer tu obra.
- Cuando Dios escoge un instrumento para hacer su voluntad, es mejor atender el llamado a mostrarse remolón (v.6). Muchas veces tenemos claro lo que Dios espera de nosotros, sin embargo, preferiríamos que la voluntad de Dios fuera otra y nos quedamos estáticos. Gracias por que nos provees de hijos tuyos que, cual Débora, nos llaman e impulsan hacia tus caminos.
Debemos estar listos para actuar en el momento que Dios ha dispuesto todo para la victoria (v.14). Deseemos mantener nuestra comunión con Dios para desarrollar la sensibilidad necesaria de saber cuándo y cómo actuar como instrumento escogido en sus manos.
Jueces 5.
Obtenida la victoria sobre las huestes lideradas por Sisara, Débora eleva un precioso cántico de gratitud a Jehová. Ensalza la obra de Dios en beneficio de su pueblo. Reconoce que no hay como Jehová y que con Él la victoria es segura.
- Alabar a Dios con todo nuestro corazón en gratitud por la salvación que nos ha preparado. Nunca debemos olvidar que si tenemos la salvación de nuestra alma no es por nuestros méritos, sino por la misericordia y bondad de Dios obrando en nuestro favor. Esto debe motivar nuestra alabanza y cánticos de gratitud por el bien inmerecido que hemos recibido de nuestro Señor y Salvador.
Jueces 6
¿Qué está ocurriendo con Israel? Están experimentando el cumplimiento de la Palabra de Dios dada por Moisés en Deut. 28:15–68. Se han apartado de Jehová y Jehová ha fortalecido a los Madianitas para aplicar su disciplina al pueblo rebelde y desobediente.
A la oración de arrepentimiento del pueblo (v.7) Jehová levanta un nuevo juez, Gedeón. Meditemos en el llamado que Jehová hace a su siervo, del celo que llena el corazón de Gedeón al destruir el altar a Baal que tenía su padre en su casa y cómo Gedeón pide a Dios una señal de que él es efectivamente el llamado a liderar al pueblo en estas circunstancias tan adversas para Israel.
- El pecado permitido produce inconciencia de nuestras faltas (v.13). ¡Qué fácil resulta desatender el consejo del Señor y luego preguntarse por qué me curren a mí estas cosas! Ayúdanos Señor a aprender a mirarnos a través de tu Palabra, que ese sea el espejo en que nos observemos. Delata a nuestro espíritu aquellas cosas que estamos pasando por alto y danos tu gracia para corregirlas antes de que colmemos tu paciencia.
- Es una torpeza enorme la que comete el hijo de Dios cuando recibe un mandato claro del Señor y comienza a poner obstáculos para cumplir (vs.14–16). Somos cómodos y normalmente pensamos que, lo que el Señor nos está pidiendo, es demasiado para nosotros. Hay ocasiones en que eso lo vestimos de humildad, pero realmente es falsa humildad. Con tu dirección y reprensión esperamos aprender a confiar que tú nos capacitas para hacer tu obra, nosotros solo somos un instrumento que tú deseas usar. Gracias Padre porque a pesar de nuestras debilidades quieres usarnos en tu obra.
- Dios atrae a sus hijos hacia Él con misericordia, muestra su paciencia a diario en nuestro favor (vs.17–19). Si Gedeón estaba alejado de Dios y Dios se revela a él con amor y misericordia, así también lo puede hacer en nuestra vida. La misericordia de Dios y su paciencia para mostrarnos sus caminos son un motivo de gozo para nuestra vida. Toca nuestro corazón con tu bordón para que se inflame de amor por ti nuestro buen Padre Celestial.
- No podemos hacer la obra de Dios manteniendo ídolos en nuestro medio (corazón) (vs.25,26).
1) Es necesario que nos confrontemos con Dios y dejar que Él examine nuestra vida y nos muestre aquellas cosas que están usurpando su lugar en nuestro corazón.
2) Una vez que Dios nos ha mostrado lo que debemos abandonar en nuestra vida, no debemos demorar la acción y con la gracia de Dios en nosotros actuar con determinación.
Jueces 7
Jehová escoge a un pequeño número de israelitas para ir con Gedeón a la batalla contra Amalec. Esto es muy propio de la forma cómo actúa Dios para que no quede duda alguna de que la victoria es por su mano y no por el poder del hombre. Debemos aprender la lección de confiar sin anteponer objeciones a lo que Dios pide de cada uno de nosotros.
- Dios es celoso en reservarse para sí toda la gloria y esto es justo por su posición (vs.2,3). Deseamos Padre reconocer nuestra indignidad y mostrar nuestra entrega a ti, desconfiando de nuestras capacidades y confiando en que de tu mano podremos hacer la obra para la cual tú nos has llamado.
- Lo imposible para el hombre es posible para Dios, es necesario estar en nuestro puesto quietos para ver el poder de Dios (vs.7,16–21).
1) La desproporción de fuerzas entre el mundo y nosotros es inmensa, si tuviéramos que dar la lucha solos estaríamos perdidos. Esa desproporción Dios la usa para manifestar su poder, de modo que no nos quede la idea de que los logros alcanzados en su obra son nuestros logros.
2) Mientras no reconozcamos que el triunfo es de Dios y no nuestro no podemos esperar que Dios haga la obra. Es condición necesaria que depositemos nuestra confianza plenamente en Él y le reconozcamos como nuestro Señor para hacer factible la obra de Dios por nuestro medio.
Jueces 8
Se completa la victoria de Gedeón sobre los madianitas dando muerte a sus reyes Zeba y Zalmuna.
Los israelitas reconocen a Gedeón como su juez, sin embargo, el germen del pecado e idolatría estaba en el corazón de ellos y eso llevó a Gedeón a tomar decisiones erróneas que empujaron al pueblo a caer nuevamente en idolatría.
Con Gedeón a la cabeza del pueblo, la tierra tuvo descanso por 40 años pero a la muerte de Gedeón volvieron a desviarse de los caminos de Jehová.
- A pesar de que Dios es claro al hacer su obra, los ojos del mundo están siempre puestos en sí mismos, Dios nos llama a mover nuestro corazón para que Él reine en él (vs.22,23). Deseemos fervientemente ser instrumentos en las manos de nuestro Padre Celestial. No queramos volver la mirada hacia nosotros mismos.
Señor, deseamos mirarte a ti y sólo a ti. Danos tu gracia para hacerte el Señor de nuestra vida.
- No hay que buscar explicaciones de por qué nos revelamos contra Dios, a pesar de su bondad actuando en nuestro favor, el mal está anidado en nuestro corazón (v.33). Sólo Dios puede transformar nuestro corazón. Si Dios transforma nuestro corazón estaremos en condiciones de hacer su obra. No debemos olvidar que nuestras intenciones naturales serán siempre de rebelión contra Dios.
Jueces 9
Este capítulo es un relato que nos muestra hasta dónde puede llegar la maldad del hombre. Pero también nos muestra al final que nada pasa inadvertido para nuestro Padre Celestial.
La impiedad del hombre si Dios en su corazón lo arrastra a extremos inimaginables de maldad.
- Las personas piensan que viendo milagros se volverán a Dios, esta afirmación es falsa. Somos dados a olvidar rápido la bondad y misericordia que Dios obra en nuestro favor. Cuando nos olvidamos de Dios quedamos sujeto de nuestras pasiones y eso nos aleja de la comunión que nos puede orientar por los caminos de Dios. Es insospechado la profundidad a la que podemos llegar si nos dejamos llevar por nuestro pecado. Haznos Señor reaccionar con tu amor y misericordia.
Jueces 10
Dos jueces, Tola y Jair, conducen al pueblo por 23 y 22 años respectivamente, aparentemente fue un tiempo de relativa paz. Pero no tardaron los israelitas en volver a sus prácticas idolátricas paganas y Dios levantó entonces a los Filisteos para hacer efectiva su disciplina sobre Israel.
Tras 18 años de estar sufriendo el asedio filisteo el pueblo se volvió una vez más a Jehová.
- Cuando nos distanciamos de Dios, el diablo nos toma y nos llena de ídolos con lo que trata de ocupar nuestro corazón en rebeldía y acentuar el distanciamiento en comunión con Dios (v.6). El pecado es un señor esclavizador de nuestra alma, si no descuidamos tratará de enseñorearse con nuestra vida.
- Dios en su soberana voluntad mueve a enemigos suyos para que apliquen su disciplina sobre su pueblo (vs.7–9). ¡Qué grande es nuestro Dios! ¡Qué maravillosa muestra de poder! Es capaz de tomar a inconversos y usarlos como instrumentos de disciplina para nosotros.
- Sólo Dios tiene poder para sacar adelante a su pueblo (v.14). No debemos querer fijar nuestra vista en nada ni nadie que venga a ocupar el lugar de Dios. Sólo Tú, buen Padre Celestial, mereces estar en nuestro corazón, no quieres compartirlo. No nos dejes entusiasmarnos con lo que el mundo nos ofrece y que sin duda nos apartará de ti.
Jueces 11
Este capítulo nos permite ver el resultado de hacer acepción de personas y cómo Dios usa a instrumentos que para nosotros podrían ser inútiles. Es la experiencia que vemos que ocurrió con Jephté.
El cap. concluye con una tragedia, Jephté hace una promesa absurda a Dios. Esto es una gran lección para nosotros. Hay variadas interpretaciones del cumplimiento de esta promesa por parte de Jephté, personalmente me resisto a pensar que fue sacrificada físicamente, por lo que dice el v.39, todo indica que el sacrificio fue mantener su virginidad de por vida. Ser estéril para una mujer israelita era una verdadera maldición. Y para Jephté, que su hija no tuviera descendencia significó cortar su genealogía en el tiempo, no hubo en su casa un nieto que corriera y alegrara a su abuelo.
- El trato injusto que reciben los hijos de Dios, Dios lo tiene presente y responderá por nosotros (toma nuestro lugar) (vs.2,7). Tal vez hay momentos en nuestra vida en que sentimos que el trato que estamos recibiendo es injusto y por lo mismo tratamos de resolverlo actuando sin consultar a Dios los pasos que hemos de seguir, actuar así es una torpeza, Dios siempre está viendo cómo son tratados sus hijos y eso no pasa inadvertido para Él.
- Lo que Dios entrega a su pueblo pasa a ser posesión del pueblo de Dios (v.23). Debemos defender con celo santo lo que hemos recibido de parte de Dios, es una herencia de valor infinito. La vida eterna es un regalo que sólo Dios puede dar y la entrega a todos sus hijos. Con la gracia de Dios defendamos lo que nos ha dado en nuestra vida.
- Cuando Dios toma una determinación obra en sus hijos y los mueve a hacer lo que él ha dispuesto (v.29). Dios sabe hacer todo bien. Cuando él nos escoge para algún trabajo en su obra debemos dejar que Él actúe con y en nosotros, que sea Él quien dirija todo, dejémonos llevar por su amorosa mano.
- No estamos obligados a cumplir promesas hechas a Dios que involucran en sí mismas actos pecaminosos (vs. 30,31,34). Con tal de recibir la alabanza humana, muchas veces tomamos compromisos que comprometen nuestra fidelidad a Él, líbranos de este sentimiento pecaminoso que resulta en dolor y destrucción.
Jueces 12
Aprendamos de este capítulo lo destructiva que es la impiedad cuando se apodera del corazón de los hombres, podemos ver la tragedia que resultó ser esto para la tribu de Ephraim.
Se mencionan a algunos jueces. Hubo momentos en que actuaron más de un juez simultáneamente, pues el ámbito quedaba restringido por temas geográficos.
- Cuando el pecado ocupa el corazón arrastra a extravíos que son inimaginables (v.1). El peligro de soltarnos de la mano de Dios es que nos podemos ver involucrados en una decadencia espiritual que ningún provecho traerá para nosotros y para los nuestros. Ayúdanos Padre a huir del pecado, enséñanos a detectar el peligro de las asechanzas del diablo para no caer en ellas.
Jueces 13
Desde el cap. 13 hasta el cap. 16 encontramos el relato de la vida de Samsón.
Nuevamente nos enfrentamos a la rebeldía de Israel y a su paganismo apóstata. Esta vez Jehová levantó a los filisteos para enjuiciar a su pueblo. 40 años de dominación fueron necesarios para que Israel recapacitara.
Dios escoge a Samsón y pide a sus padres que lo dediquen a su servicio como Nazareo (Núm. 6).
La anunciación del nacimiento de Samsón y el mensaje del Ángel de Jehová rodea toda la acción en este capítulo.
Cabe señalar que en el caso de Samsón, no fue capaz de derrotar de manera definitiva a los filisteos.
- Los padres cristianos deben buscar en Dios las directrices para enseñar a sus hijos (v.8). Debemos orar a diario por nuestros hijos, que Dios nos de sabiduría para gobernarlos, guiándolos por sus caminos. El Señor capacita, incluso a padres muy simples pero que ponen su confianza en Él, para llevar a sus hijos por los caminos que Dios ha preparado para ellos. Danos Padre Celestial el gozo de guiar a nuestros hijos por tus caminos y que ellos procedan de igual modo con sus hijos.
- Dios se revela a sus hijos para que ellos desarrollen confianza en seguir a su Señor (vs.11,12). ¡Qué bendición para Manoa que, ejercitando su fe, oró a Dios y recibió la respuesta prontamente! Padre, enséñanos esta lección grabándola en nuestro corazón. Deseamos buscar tu rostro para aprender a vivir según tu voluntad, muéstranos lo que debemos hacer con nuestra vida.
Jueces 14
El relato deja entre ver que la formación que Manoa y su esposa le dieron a Samsón fue muy débil, no aplicaron una disciplina clara y lo dejaron hacer, saliéndose con la suya en todo. El problema es que cuando creció ya simplemente desobedecía a sus padres e iba incluso contra la Ley de Dios. Esto nos permite las siguientes reflexiones:
- Los hijos de Dios no deben poner su mirada en el mundo para buscar con quien casarse (vs.1–3). La voluntad de Dios es expresa, Pablo nos recomienda: “No os juntéis en yugo con los infieles” 2ª Cor. 6:14. Es habitual encontrar que quienes actúan de esta manera, desobedeciendo la Palabra de Dios buscan “buenas razones” para justificar esa conducta. Tengamos presente que no podemos pasar por alto las ordenanzas de Dios para nuestras vidas sin que eso tenga consecuencias para nosotros (Dios siempre castiga la desobediencia).
- Los caminos de Dios, muchas veces, resultan imposibles de comprender a los hombres, todo lo que Dios hace tiene un sentido y razón (v.4). Hay cosas que vemos y no podemos explicar cómo Dios permite tal o cual circunstancia, como sólo conocemos el pasado y vemos algo del presente nada más, frecuentemente no logramos entender lo que Dios está haciendo. Danos la convicción de que nada ocurre que se escape de tu control.
Jueces 15
A diferencia de los otros jueces que enfrentaron a los enemigos del pueblo de Dios con algunas tropas, Samsón lo hizo en solitario. En este capítulo vemos el relato de algunas de sus incursiones en tierras filisteas (Es en Gaza, el mismo territorio que en nuestros días tiene en guerra a Israel con Hamás).
- Cuando el creyente se aleja de Dios se transforma en un ser timorato, débil de carácter (vs.11–13). Libranos Señor de caer en conductas como la narrada aquí. Danos fortaleza para enfrentar a tus enemigos.
- A pesar de la infidelidad que muy habitualmente expresan los creyentes, cada vez que es necesario Dios actúa en favor de su pueblo (v.14) Que necios somos cuando abandonamos nuestra comunión permanente con Dios. Pidamos al Señor como congregación que perdone nuestras maldades y falta de amor hacia Él y cambiemos nuestra actitud de indiferencia a pasión por el evangelio. El Señor nos capacitará.
Jueces 16
Este capítulo nos muestra: cómo, el pecado, ciega y hace que el hijo de Dios se comporte tal como si fuera un inconverso más. Lo lleva a actuar incluso con la astucia propia del mundo, y es importante que meditemos que al pecado sólo le sigue destrucción. Así ocurrió con Samsón y así ocurrirá en nuestras vidas si mantenemos una conducta mundana y llena de pecado en vez de prestar atención al consejo de la Palabra de Dios y cambiar nuestra manera de vivir contaminada por el pecado y volvernos a Dios. Incluso Samsón, en sus últimos momentos tuvo el discernimiento que no mostró en toda su vida, pero ya sólo quedaba morir, triste consecuencia del pecado en el corazón del hombre.
- El hijo de Dios mezclado con el mundo sólo cosechará males y engaños (v.5). Es necesario que revisemos diariamente si estamos tomando compromisos con el mundo. De ser así, pidamos al Señor nos permita desecharlos antes que seamos víctimas de ellos.
- La astucia que usa el mundo envuelve al hijo de Dios y nubla su capacidad para razonar y descubrir las maquinaciones en su contra (vs.15,16). No una, sino tres veces Samsón ha sido engañado, pero su amor propio le impide ver la realidad. ¡Qué similar experiencia es la que nos ha tocado vivir en más de una ocasión! Por poner nuestros ojos en nuestras capacidades, el mundo nos ha llevado a su terreno sutilmente, mientras nosotros, íbamos tras ellos sin conciencia del desastre que estábamos preparando para nosotros mismos.
Jueces 17
La clave en este capítulo la encontramos en el v.6 “En estos días no había rey en Israel: cada uno hacía como mejor le parecía”, el extravío de Israel es notable, estaban viviendo tal como Moisés se los había advertido, han dejado de lado a Jehová e ido tras dioses falsos, el paganismo, de la nación que debía ser luz a las naciones, los tenía sumidos en un olvido absoluto de Jehová, Dios de Israel.
Desde este capítulo hasta el final del libro de los Jueces lo que vemos son narrativas que dan cuenta del extravío de Israel por haber dejado de lado a Jehová e ido tras un culto según el parecer de ellos, un culto en el que Jehová no tenía parte para nada.
- El culto a Dios, buscando hacerlo con imágenes, para Él es abominación (v.3). No debemos invocar el nombre de Dios en asuntos que Dios nos prohíbe expresamente en su Palabra que hagamos. Las intenciones en esto no validan nuestro culto, no olvidemos el caso de los hijos de Aarón (Nadab y Abiú en 10).
- La pretensión de que cualquier culto es válido si se invoca el nombre de Dios es un error grave y arrastra a la idolatría (v.12). Cuidémonos, hermanos, de dejarnos llevar por corrientes mundanas que inundan la iglesia tratando de desviarla de la senda que nos ha marcado nuestro Padre Celestial en Su Palabra.
Jueces 18
La narración de Jueces no es necesariamente cronológica, por esto es por lo que algunos se confunden al leer estos últimos capítulos (cap. 17 al 21).
No tenemos antecedentes para definir con precisión la fecha del relato de este capítulo. Sólo sabemos que ocurrió en el tiempo de los jueces pues aun no había rey en Israel.
El extravío que hallamos en el capítulo anterior (Jueces 17:6) lo vemos ilustrado y descrito en este capítulo también.
Algunos motivos de reflexión que podemos considerar en este capítulo:
El Señor nos libre de perder el camino que hemos tomado desde el momento en que acudimos a Cristo en arrepentimiento y fe. No olvidemos que un culto ofrecido a Dios fuera de lo que Él ha establecido no es otra cosa que expresión de paganismo y eso es idolatría y la idolatría es aborrecible ante los ojos de Dios.
Jueces 19
La narrativa de Jueces continúa mostrándonos el extravío del pueblo de Dios al olvidarse de Su Palabra y de la Ley entregada al pueblo por medio de Moisés.
Algunos motivos de reflexión que podemos considerar en este capítulo:
- Olvidar a Dios arrastra a su pueblo a conductas atroces. Que terrible destino es el que nos espera si dejamos a Dios de lado. Danos tu gracia Padre para mantenernos aferrados a ti. Aleja nuestra alma de la apostasía.
Jueces 20
Otra muestra del extravío a que el olvido de la Palabra de Dios arrastró a Israel. Se levantan contra la tribu de Benjamín.
Todos los últimos capítulos de Jueces nos muestran que olvidarse de Dios para el pueblo de Dios es el error más grande que puede cometer un creyente.
Tema de reflexión: El juicio de Dios sobre los pecadores, a causa de su pecado es irrevocable. Benjamín era parte del pueblo de Dios, sin embargo, Jehová permitió que pasara lo que se narra en este capítulo porque se habían olvidado completamente de Él.
¿Qué tendrá que hacer Dios en nuestra vida para que nos volvamos a Él de nuestros malos caminos? ¿Qué tendrá que hacer Dios para mostrarnos que nos hemos apartado del camino que él nos preparó desde la eternidad para que anduviésemos por él (Ef. 2:10).
Jueces 21
El juicio de Dios siempre trae dolor al pecador. Dios aplica su disciplina a sus hijos. Benjamín se había apartado totalmente de los caminos de Jehová, se habían tornado impíos implacables, tal como ocurrió en Sodoma y Gomorra.
Este capítulo nos deja muy claro que el ser humano no es capaz de ir por el camino que agrada a Dios en forma espontánea, eso no es posible, la depravación total que nos afecta nos impide hacerlo.
También vemos que la misericordia de Dios se manifiesta en que preservó un remanente de la tribu de Benjamín y generó las condiciones para que la tribu no desapareciera y se rehiciera.
Algunos temas de reflexión que podemos considerar de la lectura de éste capítulo:
- (13) A pesar del pecado del hombre, Dios manifiesta su misericordia.
¿Cómo no estar agradecidos a Dios por qué a pesar de nuestro pecado, manifiesta su misericordia hacia nosotros? Nuestros pecados son suficientes para caer muertos como Ananías y Safira (Hechos 5:1–10), pero, la sangre de Cristo que quita todo pecado es el medio de gracia por el cuál Dios expresa su misericordia hacia nosotros y nos permite reconciliarnos con Él. Volvámonos a Él confesando nuestros pecados (1ª Juan 1:9).
- (25) Hacer lo recto ante nuestros ojos, teniendo un corazón cargado de pecado hace imposible agradar a Dios.
No es suficiente pensar que haremos bien según nuestro corazón, primero debemos volver nuestra mirada a Dios y ponerlo en el lugar que le corresponde en nuestra vida y entregarnos a Él para que sea Él quien nos guíe en ella.