Breve presentación de Exodo

ÉXODO

La palabra proviene del griego y significa salida.

El tema principal del libro es la salida del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto.

Contenido:

  • Los 400 años en Egipto.
  • La salida de Egipto.
  • Los Diez Mandamientos.
  • El Tabernáculo.

Este libro hace que los cristianos recuerden que la salvación de Dios no sólo libera de la esclavitud del pecado, sino que también los habilita para conocer su voluntad y experimentar su presencia en la vida diaria y, es una ilustración de nuestro propio éxodo hacia la Patria Celestial.

Éxodo lo podemos dividir en:

  • Cáp. 1 – 19: La situación del pueblo en Egipto, su liberación y marcha hasta el Monte Sinaí.
  • Cáp 20 – 40: La entrega de la Ley, construcción del Tabernáculo y su dedicación a Jehová.

Algo de contexto histórico para el Éxodo.

Moisés nació en el 1526 a.C., creció en la corte de los faraones Tutmosis (Totmes) I (1526 – 1512 a.C.) y Tutmosis (Totmes) II (1512 – 1504 a.C.) y la reina Hatshepsut (que pudo ser la princesa que adoptó a Moisés) (1504 – 1483 a.C.).

A los 40 años (1486 a.C.) Moisés huyó a Madián durante el reinado de Tutmosis (Totmes) III (1504 – 1450 a.C.) (Hatsheosut actuó como regente de Tutmosis III hasta que murió) Tutmosis III fue uno de los faraones de la opresión de Israel.

Al regreso de Moisés desde Madián (1446 a.C.) el Faraón era Amenhotep II (1450 – 1425 a.C.), el faraón del éxodo.

A la muerte del Faraón Amenhotep II el trono faraónico fue ocupado por Tutmosis IV (1425 – 1417 a.C.) sucedido por Amenhotep III (1417 – 1379 a.C.).

Los faraones del tiempo de Moisés y el éxodo pertenecieron a la 18ª dinastía en Egipto. Esto da pie para comprender la razón de porque el Faraón del éxodo no conocía a José (Éxodo 1:8).

Israel entró a la Tierra Prometida en el 1406 a.C.

(Las fechas en estas cronologías siempre es necesario considerarlas con algo de tolerancia, pueden variar en algunos años, por eso muchas veces hallarán diferencias entre un texto y otro).

Éxodo 1

Entre Génesis 50 y Éxodo 1 han transcurrido unos 300 años aprox., eso explica porque el Faraón a que hace mención Moisés no conociera a José.

Dios ha prosperado demográficamente a la descendencia de Israel, ya se vislumbra con claridad un pueblo numeroso, tal que los egipcios se preocupan y comienzan a colocar fuertes cargas sobre ellos.

En todo momento Dios muestra su cuidado sobre los israelitas.

En esos días la gente creía en dioses territoriales, o sea, cada nación, en su tierra tenía sus dioses. Sin embargo, este capítulo nos dice que el único Dios vivo y verdadero se manifestaba con poder velando por la descendencia de Jacob, más allá de las fronteras de la Tierra Prometida (Palestina o Canaán). Esta es nuestra realidad, nuestro Dios es único, vivo, verdadero, protector de su pueblo donde quiera que su pueblo esté.

Vemos en este capítulo actuando a Satanás en un intento por cortar la línea redentora establecida por Dios.

Éxodo 2

En plena razia de niños hebreos por parte de Faraón, nace el patriarca Moisés. Dios lo libra de la mano de Faraón y su madre actuando sagazmente lo pone al alcance de la hija de Faraón.

Moisés recibe la formación de la realeza egipcia, tratado como hijo de la hija de Faraón. 40 años duró esta etapa en la vida de Moisés.

La formación que le dieron sus padres Amram y Jochêbed, quedaron grabados de manera inamovible en su corazón. Es importante destacar que, de los 40 años, Moisés sólo vivió con ellos los primeros y luego, unos 35 o 36 años estuvo sometido a la formación egipcia. Hoy se sabe que la primera infancia es vital para inculcar valores y convicciones en los niños. Esto es una tremenda responsabilidad para los padres (Prov. 22:6), especialmente en nuestros días en que los sistemas de educación pretenden depravar y pervertir a los niños.

Dios sacó a Moisés de Egipto y lo llevó a Madián, por 40 años lo estuvo formando en lo espiritual.

El capítulo concluye informándonos que Dios estaba atento a la situación que su pueblo vivía en Egipto. Es una gran lección para nosotros que habitualmente somos movidos por la idea de que Dios se ha olvidado de nosotros, Él nunca lo hará, esa es su promesa.

Éxodo 3

Mientras Moisés cumple sus labores de pastoreo de las ovejas de su suegro Jethro en el Monte Horeb (Monte Sinaí), Dios lo llama para ser el libertador de la esclavitud que el pueblo estaba sufriendo. Dios se manifiesta en una zarza que ardía sin consumirse, esto llama la atención de Moisés y se dirige al lugar para indagar lo que ocurría, al acercarse Dios lo detiene, el lugar es santo, debe quitar su calzado y prestar atención a la voz de Dios.

Si eres un hijo de Dios, el Espíritu Santo vive en ti, eres un lugar santo, apartado para Dios, luego, debes vivir para la gloria de Dios.

Dios se rebela a Moisés como YO SOY EL QUE SOY o YO SOY. Desde ese momento YO SOY será el nombre como el pueblo de Israel conoce a Dios (Juan 18:5–6).

Al final de este capítulo han transcurrido 40 años de Moisés en el desierto de Madián

Éxodo 4

Moisés comienza a poner trabas al encargo que Jehová le está haciendo ¿Cuántas veces nosotros sabemos a ciencia cierta la voluntad de Dios para nosotros (en distintos ámbitos de nuestra vida) y nos esmeramos en poner trabas a la voluntad de Dios? actuamos como “dioses” pequeños y falsos (Gén. 3:5).

En el camino de regreso a Egipto, Jehová pelea con Moisés. Moisés está en falta debe circuncidar a los hombres mayores a 8 días

Jehová le rebela a Aarón que Moisés viene en camino a Egipto para liberar al pueblo.

Aarón conduce a Moisés ante el pueblo, Moisés le comparte las palabras de Jehová y el pueblo creyó y lo adoró.

Nosotros debemos practicar nuestra fe en la Palabra de Dios y de igual manera eso nos debe llevar a adorar a nuestro Padre Celestial.

Éxodo 5

Jehová había advertido a Moisés que Él endurecería el corazón de Faraón, sin embargo, todo indica que Moisés no comprendió cabalmente el alcance de esta decisión. Lo que Dios está haciendo es preparar todo para que, en SU tiempo, su gloria sea exaltada en Faraón. Las dificultades presentes no son comprendidas por Israel porque, al igual que muchos de nosotros, sólo vivían el presente y recordando el pasado, no tenían la experiencia de confiar en que Dios cumpliría sus promesas y que debían esperar en ellas.

Prestemos atención a esta vivencia del pueblo de Israel y reflexionemos que siempre el tiempo de Dios es el mejor para satisfacer lo que Él determine para sus hijos.

Aprendamos a depositar nuestra confianza en el Señor.

Éxodo 6

Llama la atención como muchas veces las pruebas nublan la vista de los hijos de Dios, es por esto, por lo que vemos en este capítulo cómo Jehová insistentemente tiene que decir “Yo Jehová”, esta expresión debe llenar a sus hijos de aliento, incluso en las adversidades. Él es quien les ha prometido la liberación de la esclavitud en que los egipcios los tenían sumidos, y no sólo les recuerda que no ha olvidado sus compromisos con Abraham, Isaac y Jacob sino que con mano fuerte juzgará a Egipto por su conducta hacia ellos.

Nosotros vivimos en algún momento de nuestras vidas en una esclavitud tan cruel como la de los israelitas, si no más, pues éramos esclavos del pecado y Satanás. Nunca olvidemos que fue Dios quien nos buscó y libró de esa condición y nos dio vida eterna, vida abundante. Aprendamos a esperar en Dios cada día.

Éxodo 7

Comienza a manifestarse Jehová con su poder ante Faraón, a partir de este capítulo veremos una seguidilla de juicios de Jehová, todos ellos están dirigidos a mostrar la falacia de los dioses egipcios, pues cada plaga (como conocemos a estos juicios) afectará a uno o más de los dioses egipcios.

La primera plaga afectó al agua, fuente de vida en Egipto, se transformó en sangre.

El poder de Jehová es único y es el mismo que obra en favor de cada uno de sus hijos hasta el día de hoy.

Al leer este y los capítulos siguientes reflexionemos en la bendición que significa para los hijos de Dios ser sus hijos y no olvidemos que lo somos sólo por que Él nos escogió primero y nos buscó y llamó, tal como lo hizo con Abram en Gén. 12.

Éxodo 8

Plagas descritas: ranas, piojos, moscas fueron las plagas siguientes.

Jehová comienza a manifestarse con su poder en forma tan notoria, aunque Faraón no lo comprendía, los magos con la tercera plaga no pudieron hacer nada más que reconocer “dedo de Dios es este”. Hasta la tercera plaga todos los habitantes de Egipto se vieron afectados, pero a partir de la cuarta (moscas) Jehová hizo notar su poder y cuidado de Israel librándolos de sufrir los estragos de las plagas que asolaban a los egipcios. Recuerden que, cada plaga establecida por Jehová era un juicio contra los dioses falsos de los egipcios, entonces, para mostrar su supremacía, libra a su pueblo de sufrir las consecuencias de dichas plagas.

Nunca dudes que como hijo de Dios estás bajo sus alas de protección. Piensa que Dios está tratando en tu vida para fortalecer tu relación con Él mediante el estudio de la Biblia y la Oración.

Éxodo 9

Plagas descritas: muerte del ganado, úlceras en hombres y animales, granizo y fuego del cielo.

Un texto clave en este capítulo es el 16, el mensaje de Jehová a Faraón es: “yo te he puesto para declarar en ti mi potencia y que mi Nombre sea contado en toda la tierra”.

El control de Jehová es único, estas plagas tan destructivas afectan a todos los egipcios mientras los israelitas están totalmente ajenos a las consecuencias de ellas.

La muestra del poder de Dios es apabullante, pero más sorprendente es la dureza y testarudez del Faraón, sabemos que Dios endureció su corazón para ejercer los juicios asociados al castigo por haber esclavizado a su pueblo.

Pídele al Señor en oración que ponga en tu corazón un deseo intenso de escuchar su voz y ser sumiso a ella, no corras el riesgo de actuar como Faraón.

Éxodo 10

Las siguientes plagas son: langostas y tinieblas.

En el Antiguo Testamento las langostas siempre son una expresión de juicios divinos por la rebelión de los hombres contra Él. Este caso no es la excepción, la voracidad de la plaga profundizó la ruina en Egipto, pero faltaba en los juicios que Jehová había establecido para asolarlos algunos pasos más. Llegan las tinieblas, mientras en las casas israelitas había luz por tres días los egipcios no pudieron distinguir nada a su lado a causa de las tinieblas, Es algo muy similar a la experiencia de los pecadores que rehúsan prestar atención al evangelio, vagan en las tinieblas espirituales mientras caminan irremediablemente a la condenación eterna. Qué diferente es la experiencia de los hijos de Dios, en medio de lo tenebroso de este mundo la luz de Dios ilumina sus corazones. Da gracias al Señor porque te escogió para ser hecho hijo de Dios y disponte a vivir para honrarlo cada día.

Éxodo 11

Cuando Dios determina un camino para el hombre, no hay fuerza humana que pueda torcer ese camino. La última plaga atacaría a Faraón en su calidad de divinidad egipcia, no hay poder que se puede oponer al poder de nuestro bendito Padre Celestial, no pienses que tú podrías ser la excepción.

Ya se acercaba el gran momento en que Israel sería libre finalmente de la esclavitud egipcia.

Jehová obró en el corazón del pueblo egipcio para dar presentes al pueblo de Israel.

Éxodo 12

Se celebra la primera Pascua, una representación hermosa del sacrificio de Cristo en la cruz, un cordero fue el sustituto en cada hogar que murió por los primogénitos de ese hogar. Esta fiesta está llena de simbolismo, lee con especial atención y te maravillarás de ellos.

La décima y última plaga o juicio de Dios contra Faraón y Egipto ocurre, todos los primogénitos en las casas que no celebraron la Pascua esa noche murieron, el Ángel de Jehová no pasó por alto a nadie. Ante esta realidad el Faraón doblega su voluntad y da orden a Israel de que abandonen Egipto rápidamente, así después de 430 años viviendo en Egipto, el pueblo de Israel abandona esa tierra rumbo a la Tierra Prometida.

Jehová instituyó la Pascua como una fiesta anual para que el pueblo recordara siempre cómo Él los había librado de la esclavitud con mano poderosa.

Dios a nosotros nos libró de la esclavitud del pecado con el mismo poder que libró a Israel de la esclavitud en Egipto.

Éxodo 13

Cumplido el tiempo de Dios, Israel fue libre de la esclavitud en Egipto. Jehová dirigió tod, tal como lo hace en la vida de cada hijo suyo.

Se establece una fiesta especial, que se suma a la celebración de la Pascua para recordar la liberación de la esclavitud.

Desde ese momento cada primogénito fue consagrado a Jehová, como memoria de que en Egipto los primogénitos egipcios fueron tomados por Él mas a los de Israel los redimió por el sacrificio pascual.

El cuidado de Dios para un pueblo que tendría una larga jornada por el desierto se deja ver en la nube que los protegía a diario del ardiente sol y por la nube de fuego que los abrigaba de las frías noches desérticas. Así es el cuidado de Dios por cada uno de sus hijos, es apropiado a cada situación que nos corresponde vivir. Sólo ponte bajo su mano de protección.

Éxodo 14

Los juicios de Dios contra Faraón aun tenían un paso más. El pueblo viaja y enfrenta el Mar Rojo, entonces Faraón decide hacerlos volver. Jehová lleva a su pueblo por un callejón seco a través del Mar Rojo, los egipcios en una orgullosa y temeraria maniobra, con tal de no perder a sus esclavos entran en el callejón, pero cuando el pueblo de Dios está a salvo y el ejército egipcio en medio del Mar, Dios cierra las aguas y perece todo el ejército (Todos estos juicios divinos dejaron a la nación más poderosa de la época en completa ruina, más de 200 años tardaron en volver a levantarse pero nunca alcanzaron las glorias pasadas).

El cruce en seco del Mar Rojo es a los israelitas lo que a nosotros es el día en que recibimos a Cristo como Salvador, ese cruce representó para ellos la libertad de la esclavitud como para nosotros es la libertad de la condenación. ¡Gloria al Señor por esta salvación tan grande! ¡Aleluya!

Éxodo 15

Un hermoso himno de alabanza a Dios, imitemos a Moisés reconociendo que todo lo que tenemos lo hemos recibido de la mano de Dios y alabemos su Santo Nombre porque Él es digno de toda nuestra adoración. La gloria de Dios debe ser nuestro deseo más intenso. Amén.

Éxodo 16

Cuando comenzamos a leer este capítulo la primera reacción es una gran exclamación ¡¡¿Cómo? El pueblo murmurando contra Dios!! y nos levantamos como jueces de los Israelitas, pero ¿cuántas veces nuestra reacción ante las dificultades es la misma, olvidamos todas las bendiciones que hemos disfrutado de parte de nuestro Padre Celestial y caemos en el desanimo y desesperación. Consideren que al pueblo había pasado el Mar Rojo en seco hacía unos días y ahora en vez de volver su rostro hacia el Señor para clamar por su provisión comienzan a quejarse por no estar en Egipto, donde habían sido esclavizados cruelmente. Aprendamos la lección y pidamos perdón al Señor por nuestra débil fe en su provisión.

Jehová les dio el maná, la instrucción era: maná habrá todas las mañanas, recojan sólo lo necesario para el día y el sexto día recogerán el doble. Esto fue una prueba de fe en la que muchos también fallaron.

Este capítulo nos deja numerosas lecciones muy prácticas. Leámoslo con atención y en oración pidamos al Señor nos muestre y enseñe las lecciones que requerimos en nuestra vida, que nos transforme continuamente a la semejanza de su Hijo, nuestro Salvador.

Éxodo 17

Uff, ¡qué pueblo más duro para aprender las lecciones! Ahora el problema es el agua. La reacción, la propia de alguien que no había llegado a conocer al Todopoderoso Rey y Señor de la Creación ¿y tú lo conoces realmente?

El pueblo de Amalec salió a enfrentar a Israel. Josué es el encargado de liderar al ejército israelita. Moisés de orar y clamar a Jehová y Aarón y Hur de sostener los brazos de Moisés, esta imagen es una hermosa representación del trabajo en equipo en la Iglesia del Señor, los obreros deben hacer el trabajo para el cual el Señor los ha llamado y la congregación debe sostenerlos con sus oraciones y apoyo en todos los ámbitos de sus vidas para que se puedan dedicar con todo a cumplir el ministerio al cual el Señor los ha llamado.

Jehová–nissi – Jehová mi bandera o estandarte: Jehová ira delante del pueblo siempre. Haz de este nombre que recibe Dios una realidad en tu vida, marcha siempre tras el Señor, deja que Él guíe tu vida por los caminos de la fe y victoria sobe el pecado.

Éxodo 18

Hasta este momento Moisés era quien debía atender las situaciones que se presentaban entre el pueblo, todos los conflictos, grandes y pequeños, llegaban a Él.

Lo visitó su suegro Jethro y al ver esto le aconseja sabiamente a que designe responsables que atiendan los conflictos del pueblo y que él sólo se encargara de los más complejos o de mayor envergadura. Moisés presta atención al sabio consejo de un hombre sabio y logra un resultado que trae estabilidad a la convivencia del pueblo.

Nuestra iglesia está gobernada por Ancianos que conforman junto al pastor el Consistorio y su base viene desde la forma como Jethro, con la gracia de Dios, aconsejó a Moisés.

Éxodo 19

El pueblo llega a su primer destino en este éxodo hacia la Tierra Prometida, el monte Sinaí (u Horeb), el mismo donde Jehová se había revelado a Moisés en la zarza ardiendo que no se consumía.

Jehová los ha dirigido a este punto, donde estarán acampados por un año. Él está conformando una Nación, ya eran un pueblo numeroso, ahora les daría las Leyes que los guiarían por los caminos que Él había establecido para ellos, sólo restaría poseer la Tierra Prometida.

Medita en la relación que Jehová establece con su pueblo en Sinaí, es el mismo Dios que te dice mío eres tú, no te olvides de mí (Is. 43:1; 44:21).

Este capítulo marca el fin de la primera parte del libro de Éxodo y nos muestra que:

  • El pueblo de Dios es un tesoro especial para Él (v.5)
  • No fuimos nosotros los que escogimos a Dios. Él nos escogió para ser parte de su pueblo.
  • Tenemos privilegios: por ser del pueblo de Dios. Y deberes: Guardar sus mandamientos.
  • La Santidad de Dios exige santidad de sus hijos (v.10–12).
  • Debemos preparar nuestro espíritu para cultivar una comunión fructífera con Dios.
  • Establecer una comunión profunda con nuestro Padre Celestial nos exige vivir en santidad.

Éxodo 20

Una Nación, para existir como tal, requiere de un sistema de leyes que regule su desempeño, Jehová está formando una Nación y comienza a dictar las Normas o Leyes que la regirán para llegar a serlo.

El Decálogo o Diez Mandamientos es la base del sistema legal que Dios establece para su pueblo los primeros cuatro regulan la relación del pueblo de Dios con Él (relación vertical) y los últimos seis la relación entre el pueblo (relación horizontal) (TAREA: identifica en tu Biblia cada Mandamiento).

La presentación de los Diez Mandamientos comienza con la declaración de quien es el que los establece y cuál es su autoridad para dictar estas Leyes: Jehová.

Los Diez Mandamientos se conocen también como Ley Moral y cabe señalar que por siglos se constituyeron en la base del sistema legal de las Naciones.

Dos temas para reflexionar en la lectura de este capítulo:

  • Los derechos del Dios Redentor. (v.2)
  • Al redimirnos, Dios toma todo el derecho sobre nuestra vida, ya no somos nuestros, somos de Él.
  • Si Dios nos ha redimido, entonces debemos prestar atención a sus caminos.
  • Vivir en temor de Dios protege de pecar. (v.20)
  • Ante la Santidad de Dios, debemos doblegar nuestro «yo» y el viejo hombre.
  • El temor de Jehová nos permite alcanzar sabiduría para guiar nuestro camino por las sendas de Dios.

Éxodo 21

Jehová continúa entregando las Leyes Civiles, por medio de las cuales gobernará a Su pueblo.

En todas ellas podrán encontrar reflejos de la gracia de Dios en favor de su pueblo.

En el caso de los siervos, es llamativo que cuando un amo era bondadoso el siervo, llegado el tiempo de su libertad, el siervo, podía escoger mantenerse en el servicio de su amo y en ese caso, frente al consejo de ancianos, el amo perforaba una de sus orejas para dar testimonio de esta elección, quedaba ese sello en el siervo que jamás se borraría.

Nuestro Señor Jesús quedó con sus manos, pies y costado traspasados para dar fe eternamente que dio satisfacción perfecta a su Padre, cumplió su tarea y por su sacrificio nuestra salvación es segura, es un sello de garantía que debe conmovernos cada día.

Las leyes civiles se constituyen en una suerte de reglamento en el que se desarrolla en detalle el alcance del Decálogo (consideren el 5° y 6° Mandamiento al leer este capítulo).

Puedes detenerte un momento y meditar en estas verdades expuestas en este capítulo:

  • Dios es el Señor de la vida (v12–15). No tenemos potestad sobre la vida de nuestro prójimo (aborto y eutanasia, entre otros).
  • Responsabilidad solidaria (v.33–34). Debemos anticiparnos a tomar medidas para evitar que alguna acción nuestra o de alguien o algo bajo nuestra responsabilidad dañe la propiedad de nuestro prójimo.

Éxodo 22

En estas leyes vemos la exigencia de vivir según el carácter de Dios.

Moisés pone énfasis en la santidad de Dios.

  • Dios es celoso. Él no acepta que su pueblo tenga dioses ajenos. Él es el único Dios y digno de toda adoración y culto, entonces debemos vivir poniéndolo a Él en el centro de nuestra vida. (v.20).
  • Debemos ser santos. Dios pone las reglas a su pueblo. Por amor a Él las debemos cumplir y vivir conforme a esas reglas (v.31).

Éxodo 23

De las leyes presentadas en este capítulo quisiera presentarles tres principios de vida para el día a día:

  • Veracidad y equilibrio en el trato a los demás (vs.1–9).
  • No debemos buscar sacar provecho personal a costa de mentiras.
  • No debemos discriminar a los demás por lo que tienen, la justicia debe ser uniforme.
  • No debemos olvidar que un día fuimos rescatados por el Señor de la condenación y hoy somos sus hijos.
  • Dios siempre va delante de nosotros velando por nuestro bien (v.20).
  • No debemos dudar si Dios vela o no por cada hijo suyo, Él lo ha prometido y lo cumplirá.
  • Es pecado que el hijo de Dios se sienta en soledad. Dios está con nosotros siempre, nunca nos deja.
  • Separación del mundo (v.32–33).
  • Debemos cuidarnos de tomar las costumbres de los inconversos y comenzar a vivir como ellos.
  • Debemos tomar distancia del mundo y sus costumbres, de lo contrario, corremos el riesgo de extraviar nuestro camino de santidad.

Éxodo 24

Moisés, Aarón, Nadab y Abiú más 70 ancianos de Israel tuvieron el privilegio de subir al monte Sinaí y apreciar la santidad y gloria de Dios. El pueblo, al ver la manifestación de la gloria de Jehová reafirmaron su obediencia al pacto establecido entre Jehová y su pueblo escogido. Mas sólo Moisés ascendió al Monte y entró en la nube permaneciendo en perfecta comunión con Dios durante 40 días con sus noches.

Este capítulo nos invita a meditar en que:

La gloria de Dios está disponible sólo para sus hijos (v.10–11). Debemos contemplar la santidad de Dios y disponernos a vivir conforme a ella (1ª Pedro 1:16).

Éxodo 25

Se inicia la entrega de las instrucciones para la construcción del lugar que Jehová apartaría al centro del campamento de Israel para hacer su morada en medio de su pueblo amado.

Presten atención especial a la descripción minuciosa que hace Moisés de cada detalle, eso nos muestra lo solemne que es nuestro culto a Dios, debemos prestar atención especial a sus ordenanzas.

Un detalle que es muy relevante en este capítulo es que: El servicio a Dios lo determina Dios. Dios es el Rey de reyes y Señor de señores, tiene el derecho de ponernos las reglas de nuestro servicio para Él y nosotros, como hijos obedientes, el privilegio de acatar su voluntad soberana.

 Éxodo 26

Las instrucciones del capítulo anterior son un anticipo del meticuloso detalle que encontramos en este capítulo con todas las indicaciones para la construcción del tabernáculo del testimonio. Esto nos muestra que:

La presencia de Dios merece toda nuestra atención. Si estás dispuesto a que esto sea así en tu vida, entonces:

1) Dios exige nuestra devoción a Él sin desviar nuestra atención a lo que el mundo nos ofrece.

2) En la obra de Dios debemos comprometernos con todas nuestras capacidades.

3) Dios perfeccionará nuestro culto y alabanza.

Éxodo 27

Dios le revela a Moisés detalladamente cómo debería ser el altar de bronce, el patio que rodearía al Tabernáculo y la manera de preparar el aceite que se usaría en las lámparas para iluminar el recinto durante la noche.

Los invito a que luego de leer este capítulo reflexionen en que así como Dios involucró al pueblo de Israel en el culto (v.20) también desea hacerlo con nosotros hoy. Entonces consideremos que:

  • Dios nos da el privilegio de ser parte en su culto.
  • Debemos prepararnos para ofrecer el culto como Dios lo pide, no como a nosotros se nos ocurra o antoje, por actuar así Nadab y Abiú, hijos de Aarón murieron (Lev. 10).

Éxodo 28

Aarón y sus hijos son los escogidos por Dios para desempeñar el sacerdocio. Su oficio se haría evidente ante el pueblo por las vestimentas que ellos debían usar. En el Nuevo Testamento se nos dice que el creyente es vestido de vestiduras blancas, para ilustrar que hemos sido limpios de nuestros pecados.

El sumo sacerdote llevaba en su frente una placa de oro grabada “SANTIDAD A JEHOVÁ”, y es el gran llamado de la Palabra de Dios a su pueblo, a vivir en santidad para honrar a nuestro bendito Padre Celestial.

  • Dios escoge a sus ministros (v.1,41). Si los ministros son oficiales especiales en el servicio del Señor, su elección corresponde a Dios, debemos orar para que Dios nos muestre su voluntad en este sentido.
  • Dios capacita para hacer su obra (v.3).

1) Naturalmente no tenemos el espíritu de sabiduría para saber cómo hacer la obra de Dios.

2) Si Dios da el espíritu de sabiduría, debemos pedirlo en oración.

Éxodo 29

La distinción del oficio de sacerdote era algo muy solemne. Aarón y sus hijos habían sido escogidos por Dios y estaban siendo consagrados a esta tarea ante todo el pueblo. Dios había hecho la elección y los hombres estaban cumpliendo con lo establecido por Él.

Dios entrega ministerios a sus hijos (v.9). Si estamos llamados por Dios a su ministerio, debemos prestar atención a ese llamado, no dejar pasar la oportunidad.

Éxodo 30

Continúan las indicaciones de Dios para completar todo lo relacionado con el culto que el pueblo de Israel debía elevar a Jehová. Nada puede quedar librado al azar o hacerlo en forma descuidada, es un culto que el pueblo rinde reverentemente a Dios. ¿Cómo es nuestro culto elevado a Dios?

La santidad de Dios demanda vidas limpias y rectas de sus hijos (v.9). No debemos servir al Señor como mejor nos parezca a nosotros sino como Dios lo aprueba.

Éxodo 31

Jehová definió y mostró a Moisés todo lo relativo a los elementos que serían necesarios para el culto que el pueblo debía rendirle y luego le señaló a los artesanos y orfebres que había capacitado para dirigir la obra, Bezaleel y Aholiab. Es hermoso cómo registra Moisés esta elección de los siervos de Dios que tendrían bajo su responsabilidad cumplir con esta obra. Oremos a nuestro Padre Celestial rogando por que nos capacite para trabajar en su obra y seamos fieles en cumplir lo que Él nos designe para hacer.

Dios capacita a sus siervos (v.2–5).

  • No se trata de que demos el servicio para Dios que a nosotros se nos ocurra.
  • Debemos pedir al Señor que nos muestre en qué debemos servirlo.

Guardar el día de reposo con reverencia (v.15).

  • Dios nos demanda un respeto especial por el día de reposo.
  • Debemos cuidar nuestras actividades en ese día, no es para nuestro provecho personal.

También vemos que Jehová ratifica la importancia de guardar el Día de Reposo para conmemorar el final de la Obra de Creación, nosotros guardamos el primer día de la semana para conmemorar el final de la Obra de Redención.

Éxodo 32

Este capítulo es un llamado de atención especial a cada uno de nosotros, Jeremías nos dice que el corazón del hombre es engañoso y aquí encontramos una prueba de esta realidad. Nunca nos confiemos en nuestra firmeza en la fe (1ª Cor. 10:12), aprendamos a aferrarnos a nuestro Padre Celestial y a mantener una comunión estrecha con Él siempre, para no caer en lo que el pueblo de Israel cayó y que, aquí vemos en la narrativa (vuelve a Éxodo 20 y revisa el 1er y 2° Mandamiento).

  • Dios no permite que nadie ni nada lo suplante (v.8). Debemos pedir al Señor en oración que nos ayude a identificar aquellas cosas que distraen nuestra atención y tratan de apartar nuestra vista de Él.
  • Dios juzga el pecado de su pueblo (v.35).
  • Señor ayúdanos a no olvidarte, a honrarte en todo y con todo nuestro ser.
  • Si nos apartamos, llámanos a tu redil sin tardar.

Éxodo 33

En la primera parte de este capítulo Dios le muestra a Moisés que Él va adelante de Su pueblo, esto nos debe dar seguridad en nuestro andar cristiano, Él nos va despejando el camino que, para cada creyente, concluye en la Patria Celestial.

Dios ordena los pasos del hombre y se anticipa a ellos (v.1–2).

1) Danos sensibilidad para oír tus órdenes y disposición en nuestro corazón para acatarlas.

2) Pon en nuestro corazón la seguridad de que Tú estás velando por cada hijo tuyo.

También en este capítulo Dios se revela a su pueblo con gracia y amor por ellos (Yo te he conocido por tu nombre), esa es la realidad de todo creyente, gózate en el Señor porque no eres un simple número estadístico, eres un hijo del Rey.

En su entusiasmo, Moisés le pide a Dios algo que le hubiera costado la vida, obviamente Dios no se lo concede porque Él está ocupado en cuidarnos y darnos lo que realmente es lo excelente para nosotros, y eso no siempre coincide con nuestra apreciación. Aprendamos de Moisés la humildad para aceptar la voluntad de Dios.

Éxodo 34

De este hermoso capítulo permítanme destacar las siguientes lecciones prácticas para nuestras vidas:

  • Nuestro Padre Celestial es el Señor (v.9).

1) Señor, danos la determinación de vivir bajo tu alero.

2) Tú nos conoces, perdona nuestro pecado y danos el gozo de estar en comunión contigo.

  • No es permitido mantener alianzas con los enemigos de Dios (v.12).

Señor, danos tu gracia para depender sólo de ti y no estar mirando el mundo y lo que engañosamente nos ofrece para desviarnos de tus caminos.

  • Vivir en comunión con Dios transforma la vida (v.29).

1) Señor, danos la bendición de conocerte cada día más y mejor.

2) Danos el gozo de reflejar tu rostro a nuestros hermanos y a los inconversos.

Que nuestra comunión constante con nuestro Padre Celestial se evidencie con vidas transformadas por el poder del evangelio y que sea reconocible de tan sólo presentarnos en un lugar, incluso sin tener que decir algo.

Éxodo 35

Al leer este capítulo, miremos con atención el espíritu con que el pueblo de Israel ofrendó para construir el tabernáculo del testimonio. Es hermoso ver cuando el pueblo de Dios se levanta para ofrendar a Dios como un acto de adoración a quien nos ha provisto de todas las bendiciones que gozamos a diario. Agradezcamos como David: “Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad cosas semejantes? porque todo es tuyo, y lo recibido de tu mano te damos” 1o Crón. 29:14.

  • Dios manda ofrendar y se huelga, en su pueblo, cuando éste lo hace con liberalidad (v.5–9).

1) Deseemos ofrendar con liberalidad de lo que Dios nos da.

2) Debemos estar atentos a las ocasiones que Dios nos entrega para ofrendar.

En cada congregación el Señor pone hijos suyos con distintos dones para que unos con otros nos complementemos y formemos un poderoso equipo dispuesto a hacer la voluntad de Dios.

  • Dios capacita a su pueblo para el servicio cristiano (v.30,31).

1) Señor obra en nuestro corazón y prepáranos para poder hacer tu obra.

2) Debemos entender que la obra del Señor no se hace por voluntad humana (la nuestra), sino que de Dios.

Éxodo 36

Bezaleel y Aholiab fueron capacitados por Dios para liderar la construcción del Tabernáculo del Testimonio. Dios nos quiere ver en su pueblo aportando con las habilidades que Él mismo nos dio. Poner los dones que hemos recibido al servicio de Dios y la iglesia debe ser motivo de alegría para cada hijo de Dios.

 Dios reparte dones a sus hijos (v.1). Que nuestra oración sea: Señor deseamos ser útiles en tú obra, ayúdanos a descubrir los dones que nos has dado y a ponerlos en acción a tú servicio.

Éxodo 37

Prosigue la descripción de la construcción de los elementos que Dios había señalado para establecer el culto. Al leer prestemos especial atención a que: Dios exige la máxima atención al hacer su obra (v.1–2).

1) Debemos ser aplicados en lo que Dios nos manda, sin excusas justificativas.

2) Por la gracia de Dios, debemos cerrar nuestros oídos a Satanás, porque él sólo nos quiere desviar.

3) Debemos planificar primero antes de emprender un trabajo en la obra del Señor.

Éxodo 38

Concluye en este capítulo la descripción de la construcción del mobiliario y elementos que serían colocados en el Recinto donde se instalaría el Tabernáculo. Es interesante apreciar el cuidado meticuloso de los artesanos y orfebres israelitas para cumplir con el diseño que Moisés les mostró de lo que Dios le había revelado. La obra de Dios siempre debe realizarse conforme a lo que Él ha establecido en Su Palabra.

  • Dios instruye a su pueblo para ser obedecido (v.1; Éx. 27:9).

1) Debemos prestar atención a lo que Dios nos pide en su Palabra y actuar conforme a eso.

2) La vida no es algo que ocurre cómo a nosotros nos place, somos hijo de Dios, debemos vivir para su gloria conforme a su Palabra.

  • Las cuentas económicas en orden y claras (vs.21–31).

1) Debemos actuar con solicitud en el orden de nuestras cuentas personales.

2) Tenemos responsabilidad en que las cuentas de tesorería de la congregación sean llevadas celosamente cuidadas.

Éxodo 39

Las vestiduras de los sacerdotes obedecían a representaciones de la relación que Jehová deseaba mantener con su pueblo escogido.

Esta realidad nos debe llevar a meditar en que:

  • Jehová, tiene todo el derecho de establecer las normas del culto (v.1).

1) Debemos velar porque nuestro culto a Dios sea conforme a su palabra.

2) Nuestro culto a Dios debe ser para que Él sea honrado y su gloria sea exaltada.

  • Hacer como Dios manda trae su bendición (vs.32,43).

1) Danos el gozo de ver bendiciones en nuestra vida y en la de la congregación por rendirte el culto que tú pides de nosotros.

2) Debemos cuidarnos de hacer las cosas como Dios desea que las hagamos.

3) Si algo, en que estamos empeñados, no glorifica a Dios, no podemos esperar bendición de eso.

Éxodo 40

Al leer presten atención al cuidado que tiene Moisés de no dejar dudas de que todo fue hecho conforme a lo señalado por Dios. Es que esa actitud en nuestra vida es la que Dios espera que sea la realidad constante, considera siempre que, una vida de obediencia a Dios atrae hacia el hijo de Dios la bendición de ser un buen testimonio para los que lo rodean.

Los invito a que junto con cerrar la lectura de Éxodo reflexionen en los siguientes puntos:

  • Dios pone límites para que sea hecho el culto (v.8). Danos sabiduría para comprender el culto con orden que tú esperas que te ofrezcamos.
  • Dios espera la obediencia de sus hijos (v.16). No echemos a volar nuestra imaginación para establecer un culto espiritual, no llegaremos a ningún lugar así, escudriñemos las Escrituras y obedezcamos al Señor (Sal. 51:16,17).
  • Dios se regocija en la obediencia (v.34).

1) Si conocemos lo que Dios espera de nuestra vida, pidamos en oración al Señor que nos ayude a ir por ese camino.

2) Si en algo tenemos dudas, no debemos divagar, sino ir a la Palabra de Dios para orientar nuestros caminos (Ef.2:10).

© 2026 Iglesia Smirna All Rights Reserved   

Theme Smartpress by Level9themes.