Breve presentación de Génesis (en proceso)

GÉNESIS

Palabra griega para origen o comienzo.

Este libro proporciona una introducción apropiada a la Biblia, es un libro de comienzos: el Universo físico, las plantas, los animales y la vida humana; además de muchas ideas claves de la Palabra de Dios.

Traza el inicio de la obra redentora de Dios con la humanidad.

Moisés es el autor del Pentateuco (cinco primeros libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio, llamados la Ley o Pentateuco).

Contenido:

  • La creación.
  • La caída.
  • El Diluvio y la Torre de Babel con la resultante dispersión de los habitantes a través del mundo.
  • Historia de cuatro personajes claves:
  • [próximamente]
  • [próximamente]
  • [próximamente]
  • José.

Génesis lo podemos dividir en:

  • Cáp. 1 – 11: Dios y la humanidad completa.
  • Cáp. 12 – 50: Dios comienza su trato especial con su pueblo.

Génesis 1

Muchos nos piden que les mostremos dónde la Biblia prueba la existencia de Dios. La Biblia no lo hace, la Biblia parte el hecho concreto de que Dios existe y este capítulo es una prueba fortísima de esta realidad.

Vemos cómo a la sola voz del Creador incluso la nada obedece y atiende a la orden divina.

Un Dios de orden no puede reflejar desorden, es justamente lo que Moisés nos muestra en Gén. 1: Un orden cósmico (abarca a todo el Universo), una creación con razón de ser de cada cosa creada.

Concluye el capítulo mostrando a Dios exclamando que “todo era bueno en gran manera”, es que todo lo que sale de la mano de Dios lo es.

Génesis 2

[próximamente]

Génesis 3

[próximamente]

Génesis 4

[próximamente]

Génesis 5

[próximamente]

Génesis 6

[próximamente]

Génesis 7

Hoy revisaremos la descripción que nos presenta Moisés del Diluvio ¿Cuántos días estuvo lloviendo? ¿De dónde salió tanta agua? ¿Quién cerró la puerta del Arca? ¿Cuánto tiempo estuvieron las aguas cubriendo la tierra? Revisa este capítulo y responde estas preguntas.

Jesús dice: «Yo soy la puerta». Al igual que en el Arca la puerta era el único medio de salvación que tuvieron las personas en los días de Noé, hoy Jesús es la única forma de restablecer nuestra comunión con Dios.

Génesis 8

Dios dio las instrucciones a Noé al momento de entrar al Arca y ahora provee las señales de que era tiempo de salir de ella. Presten atención al v.17 y compárenlo con Gén. 1, Dios da una segunda oportunidad a la humanidad, Él siempre está dispuesto a dar una nueva oportunidad y espera que su criatura atienda esta muestra de la gracia de Dios, dispuesta a obrar en favor de nosotros. ¿Qué esperas tú para aprovechar esta nueva oportunidad que Dios te está brindando el día de hoy para buscar su rostro e ir a Él en arrepentimiento sincero para confesar tus pecados a Él y recibir su perdón? Esta es una oportunidad que Dios te da para que te apartes del pecado y vuelvas a gozar de la comunión con Él.

Génesis 9

Concluido el gran Diluvio Universal (Que abarcó todo la Tierra) y con Noé fuera del Arca, este capítulo se inicia rememorando Gén.1:28 y 8:17 (les recuerdo que ayer comentamos sobre este Dios que da nuevas oportunidades a la humanidad).

¿Cuál es el pacto que establece Dios con Noé?

En Gén. 3:15 leímos de una simiente de la mujer que derrotará definitivamente a la serpiente (Satanás), ¿A través de cuál de los tres hijos de Noé se proyecta esta promesa?

Génesis 10

Recuerden que Génesis significa “los comienzos” el cap. 10 relata cómo desde Noé la tierra volvió a ser poblada. Encontrarán algunos nombres que nos resultarán familiares en el resto del A.T., por ejemplo, Canaán, hijo de Cam. De Canaán vinieron más tarde numerosos pueblos idólatras que fueron serios obstáculos para el pueblo de Israel.

La línea del plan de Redención pasó de Noé a Sem, de ahí vienen los pueblos “semitas”, Israel es uno de ellos.

Cuando en la Biblia nos encontramos con la presentación de genealogías, especialmente en el A.T., podemos darnos cuenta cómo Dios está en control de todo lo que ocurre con la humanidad y cómo avanza el Plan de Redención que preparó en la Eternidad. La simiente de la mujer, generación tras generación, se mantiene intacta, el Mesías prometido es una promesa fiel de Dios para nosotros, nada detendrá su cumplimiento.

Génesis 11

Este capítulo registra una nueva tragedia de la raza humana y su relación con la rebeldía hacia Dios. Ya Dios en el pacto con Noé se había comprometido a que nunca más destruiría a la humanidad con un Diluvio, pero ellos pensaron construir una Torre para arrancar de un juicio como ese.

También Dios había mandado que se esparcieran por toda la Tierra. Para obligarlos a cumplir sus órdenes Dios confunde sus lenguas (idiomas) {¿qué similitud encuentran entre el v.7 y Gén. 1:26?

Desde el v.10 volvemos a ver cómo Dios está preparando el camino para el Mesías prometido.

Este es el último cap. de Génesis en que Dios trata con toda la humanidad.

Génesis 12

A partir de este capítulo Dios deja de tratar con toda la humanidad y se centra en una familia. Llama a Abram y hace un pacto con él (v. 1-3) de su descendencia serían benditas todas las familias de la tierra. Dios lo guía destino a Canaán (actual tierra de Israel). En su peregrinar, viaja a Egipto para evitar una hambruna y salvar su ganado y su vida.

En Egipto muestra su naturaleza pecadora y falta de conocimiento y confianza en Dios, miente y hay consecuencias. (La Biblia muestra a sus personajes tal cual eran y eso nos alienta a ver que, así como Dios tuvo misericordia con ellos la tiene con nosotros).

Génesis 13

El conflicto entre los pastores de Abram y Lot lleva a Abram a ofrecer a Lot que elija la tierra donde se asentará y luego él iría en otra dirección para evitar las peleas. El derecho de elección era de Abram, pero Lot, antes que Abram escogiera los pastos abundantes del valle, se apresuró a escogerlos, sin importarle la condición moral de los pueblos que habitaban en esos lugares (v.13).

Jehová luego de esa separación habla a Abram y le muestra todos los confines de la tierra que Él daría a su descendencia y le confirma su promesa de que de él saldría un pueblo tan numeroso que sería imposible de contar, sin embargo, hasta este momento aun Abram y Saraí no tenían un hijo que permitiera visualizar que Dios cumpliría su promesa. Aprendamos de esta lección a esperar el tiempo del Señor, que por regla general no calza con los nuestros y nuestra impaciencia.

Génesis 14

La mano de Jehová queda de manifiesto en cómo bendice a Abram.

La nobleza de Abram se deja ver en este capítulo al ir en rescate de Lot y los cautivos derrotados en batalla. Abram con 318 de sus criados derrota a los vencedores y libera a Lot y al resto de los cautivos. Cuando Dios es el que dirige las acciones de sus hijos la victoria es segura, no importa nuestra fuerza y capacidad para enfrentar las dificultades.

De regreso a su hogar Abram pasa por Salem (Jerusalem) y le entrega sus diezmos a Melchîsedec (rey y sacerdote de Salem. Ver Hebreos 7).

Génesis 15

Jehová renueva su pacto hecho con Abram en Gén.12. Abram cree en la Palabra de Dios y Dios se lo contó por justicia (la salvación siempre ha sido por fe y por la gracia de Dios obrando en nuestro favor).

En los v. 13 y 14 Jehová anticipa lo que ocurriría con la familia de Abram en Egipto, pero debemos considerar que es una profecía que aún está en desarrollo, llegará el día en que todos ellos estén en la Tierra Prometida reunidos como una sola nación (tema que veremos al leer a los profetas).

Génesis 16

Desde Gén. 12 han transcurrido 10 años aprox. y Saraí aun no tenía un hijo. Entonces, sin consultar a Dios, ella urde con Abram un plan para resolver este problema según eran las costumbres del mundo de la época. Saraí entrega a su sierva egipcia Agar a Abram para que concibiera un hijo, el que se consideraba como hijo del matrimonio. De esa unión nació Ismael.

Arreglar la situación sin consultar a Dios ha hecho que el pueblo de Israel tenga que sufrir, hasta hoy, las consecuencias, pues de Ismael proviene el pueblo árabe, enemigo encarnizado de Israel.

Lo que ocurre en este Cap. es una lección práctica muy importante para nuestras vidas: tenemos libertad de escoger un camino u otro, pero no tenemos libertad de escoger las consecuencias de nuestra elección. Pongámonos en las manos del Señor y dejemos que sea Él quien gobierne nuestra vida.

Génesis 17

Jehová renueva una vez más su pacto con Abram y le promete que será padre de muchedumbres y por eso le cambia su nombre a Abraham. Jehová ratifica lo establecido en los cap. 12 y 15. Y confirma a Abraham que Sara tendrá un hijo suyo a quien le colocarían Isaac.

Dios establece como señal especial del pacto la circuncisión de los varones del pueblo.

El v.19 indica la duración de este pacto: alianza perpetua.

También vemos la misericordia de Jehová para Ismael, a quien no cabe duda amaba su padre Abraham. Ismael sería bendecido por Dios, aunque el hijo de la promesa era Isaac.

Génesis 18

Jehová ratifica a Abraham el nacimiento de Isaac (Abraham ya tiene 99 y Sara 89, (sabemos que bajo la biología normal del ser humano era algo imposible) y Dios pregunta: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”

Hermano, enfrentado a tus problemas o tal vez a tu enfriamiento espiritual, el Señor te hace esta misma pregunta. Sara expresó su falta de fe o incredulidad riéndose (aunque después lo intenta negar). Tendremos que esperar hasta el Cap. 21 para conocer el desenlace de esta historia.

Jehová comparte con Abraham la noticia de que, a causa de la perversión moral, destruiría Sodoma y Abraham comienza a interceder por esa ciudad y sus habitantes (era donde vivía Lot) Jehová se compromete a preservar la ciudad si tan sólo hay en ella 10 justos. La historia da cuenta de que ni siquiera 10 justos fueron encontrados en Sodoma y Jehová procedió con su determinación.

Génesis 19

La depravación total del ser humano se deja ver en la vida los habitantes de Sodoma, ciudad donde terminó radicándose Lot (Él puso sus carpas hacia la llanura y de a poco se fue acercando a la ciudad y ya lo encontramos viviendo en ella, este proceso de acostumbramiento al mundo es muy peligroso y todos somos susceptibles de caer en él ¡Cuidado! ¡No confíes en tu capacidad para resistir las tentaciones de Satanás! Si así lo haces serás derrotado (“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo” Ef. 6:13; “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá” Stgo. 4:7).

Dios estuvo dispuesto a rescatar a Lot de ese ambiente, pero ya el ambiente había pervertido a sus hijas y el capítulo concluye registrando el incesto de sus hijas con Lot y el nacimiento de Moab, padre de la nación de ese mismo nombre, idólatras y gran tropiezo en la historia para Israel y Ben – Ammí, padre de los Ammonitas, otro pueblo pagano relevante en la historia del A.T.

Génesis 20

La Biblia nos muestra a sus personajes humanos con todas sus debilidades. En este capítulo vemos a Abraham reincidiendo en la mentira que urdió al ir a Egipto. Vemos la gracia común de Dios actuando en favor de Abimelech.

Génesis 21

Finalmente nace Isaac. Se produce un conflicto entre Agar y Sara, por lo que Agar es expulsada pero antes de eso Jehová se compromete con cuidar y bendecir a Ismael, por ser hijo de Abraham.

Génesis 22

¡Qué gran capítulo! El evangelio ilustrado en todo su esplendor. Algunos datos especiales:

Dios le pide a Abraham que le sacrifique a su hijo Isaac, el hijo de la promesa. Abraham no objeta la voluntad de Dios y viaja con su hijo por tres días al lugar señalado para el sacrificio, en su corazón ya Isaac estaba muerto.

El monte Moriah fue el que pasado unos 2.000 años recibió la cruz del calvario y luego el Hijo de Dios permaneció en la sepultura por tres días (el tiempo del viaje de Abraham).

La fe de Abraham queda patente en la expresión “Dios proveerá” 22:8.

Al momento de estar listo para sacrificar a su hijo Isaac, el ángel de Jehová lo detiene y le muestra un carnero trabado por su cornamenta en la zarza, fue el sustituto que murió por Isaac, así como Jesús, el Cordero de Dios, murió por ti y por mí, fue nuestro sustituto.

Esta muestra de fe y obediencia, a la Palabra de Dios, de Abraham mueve a Jehová a renovar una vez más su pacto 22:16-18.

Génesis 23

A la edad de 127 años fallece Sara y es enterrada en la única porción de tierra que hasta este momento le perteneció a Abraham en Canaán, la propiedad donde estaba la cueva de Macpela, adquirida a Ephrón por 400 ciclos de plata.

El v.6 muestra el testimonio que tenía Abraham ante los ojos de los habitantes de esa tierra. ¿Qué testimonio tienen tus vecinos de ti?

Génesis 24

Este capítulo tiene especial importancia para los jóvenes que esperan encontrar a la persona con quien formarán una familia y para los padres de niños pequeños.

La Palabra del Señor es clara y precisa: “No os juntéis en yugo con los infieles” Dios en su Soberana voluntad ha preparado para cada uno de sus hijos una ayuda idónea, salvo algunos casos muy especiales como fue el apóstol Pablo.

Los padres deben aprender a orar por esto, desde la más temprana niñez de sus hijos.

Los jóvenes deben pedir al Señor que les muestre cuál es LA persona que les tiene (es uno para uno) y nadie tiene el derecho de iniciar amistades dando falsas expectativas al otro, esa conducta causa mucho daño en el que piensa que el otro es sincero sin serlo.

Abraham mandó a su siervo a buscar a LA mujer que Jehová tenía para ser la esposa de Isaac.

Dios puso en el corazón de ambos un amor que les permitió contraer matrimonio y así, de Isaac y Rebeca, la línea del plan redentor se proyecta en Jacob.

Todo lo que rodea a la elección de Rebeca nos muestra que la oración es vital para tomar decisiones correctas.

Génesis 25

Abraham vivió 175 años… y fue unido a su pueblo” (v.7 y 8) Qué hermosa referencia para la partida del Patriarca. Así como él, nosotros también un día seremos unidos a nuestro pueblo, el pueblo de Dios conformado por todo los redimidos por la sangre de Jesús, partiremos a tomar posesión de la morada celestial que nuestro bendito Salvador prometió durante su ministerio terrenal.

Isaac y Rebeca tienen dos hijos: Esaú y Jacob. Esaú, el mayor, mira en menos los privilegios que Dios le ha concedido por ser el mayor y livianamente vende su primogenitura a su hermano menor, con lo cual, según la costumbre de la época, él perdió todos los privilegios asociados al hijo mayor.

De Esaú procede el pueblo de los edomitas (Edom) o idumeos, ubicado en sur de Palestina (Personajes Idumeos importantes fueron los Herodes del tiempo de Jesús, ellos no eran reyes descendientes de David). Los Idumeos fueron un pueblo que siempre manifestó su oposición a Israel y puso obstáculos al desarrollo de éste.

Génesis 26

El patriarca Isaac recibe la renovación del pacto que Jehová había establecido con su padre Abraham, así se avanza un paso más en el desarrollo del plan de Redención en la historia de la humanidad.

Increíblemente Isaac comete el mismo error de su padre Abraham y engaña a Abimelech, haciendo pasar a su esposa por su hermana. Esta historia, repetida, debe ser una advertencia poderosa para nosotros, debemos cuidar nuestra conducta, consideremos que el Señor ve nuestros hechos y también nuestros hijos y muchos padres quedan impedidos de ejercer la corrección de sus hijos pues los hijos están repitiendo sus conductas. Oremos al Señor que nos de su gracia para vivir de tal manera que, en todo, el nombre de Señor sea honrado.

Mencionemos algo sobre Esaú y la formación de los hijos. Él perdió su derecho de primogenitura al vendérselo a Jacob, eso lo transformó en un rebelde que fue movido por su espíritu de rebeldía para causar dolor a sus padres tomando caminos que no satisfacían las directrices divinas para su pueblo y causando la amargura de sus padres.

¿Cuál es la lección para nosotros? Isaac manifestó preferencias hacia Esaú y Rebeca hacia Jacob. Ese fue el problema, padres que no estaban al unísono para guiar a sus hijos, esto produce hijos astutos y manipuladores de los padres y finalmente siempre termina en amargura para los padres. La solución: En Salmos leemos que los hijos son una heredad entregada por Dios a los padres, entonces, evitemos evidenciar una preferencia hacia uno u otro, el corazón pecaminoso de los hijos detectará esa predilección y astutamente se aprovechará de ella.

Génesis 27

La Biblia muestra a sus personajes con todas sus virtudes y defectos. Y el caso de Jacob no es la excepción, recuerda que él tenía el derecho de primogenitura adquirido, por lo tanto, legalmente debía recibir lo que le correspondía como tal. Sin embargo, en vez de esperar el “tiempo de Dios” Rebeca coludida con Jacob, intervienen en los planes de Dios y traman cómo engañar a Isaac.

A consecuencia del engaño, Jacob tuvo que huir de su hermano Esaú. Se va a las tierras donde estaba Labán, hermano de Rebeca.

Génesis 28

En su viaje hacia las tierras de Labán, Jacob tiene un sueño y en ese momento Dios ratifica con él el pacto establecido con Abraham, heredado por Isaac y ahora, ratificado, con él.

El pacto pone énfasis en la Tierra Prometida, esto es la Palestina actual (Para llegar a ser la nación de Israel, se requería la concurrencia de tres elementos: Un pueblo, una tierra donde vivir y, el gobierno de Dios).

Permítanme destacar la forma como Jacob se compromete en gratitud a agradar a Dios: establece entregar a Jehová sus diezmos ¿Y tú mi hermano? ¿Estás entregando al Señor lo que le corresponde?

Génesis 29

Así como Jacob engañó a su hermano Esaú, ahora Labán actúa astutamente y, el engañado es Jacob. Esta es una nueva lección práctica, el momento de advertir que todo pecado tiene sus consecuencias. Labán engaña a Jacob y lo casa con Lea su hija mayor. Para que Jacob pudiera acceder a su amada Raquel, debió trabajar otros 7 años. Labán le cambia unilateralmente las condiciones para darle su libertad.

Satanás intenta rodear a los inconversos con su pecado para evitar que el pecador se arrepienta de corazón de su maldad y luego entregue su vida al Señor.

Sin embargo, en los escogidos llega el momento en que Dios los llama a su camino y ese llamado es irresistible para esas personas.

Génesis 30

Se conforma la familia de Jacob.

Los conflictos que se producen dan cuenta de lo que significó en Jacob aceptar las costumbres de sus días y no la institución del matrimonio monógamo que Dios estableció desde el comienzo de la humanidad.

Génesis 31

Siguen los desastres en la vida de Jacob. La pugna con Labán persiste. Jacob por indicación de Jehová determina volver a su tierra junto a toda su familia y a la hacienda que Dios le ha dado.

En ausencia de Labán Jacob emprende su regreso. Rachel roba los ídolos de su padre. Pasado algunos días Labán alcanza a Jacob y a su séquito, pero, antes de hacerlo Jehová le advierte que lo debe tratar bien.

Dios protege a Jacob de la mano de Labán y lo libra, quedando en libertad de regresar a su tierra. Ya se puede, al menos vislumbrar a una familia descendiente de Abraham, esta será la familia que se proyectará en el tiempo para recibir en su seno al Mesías Prometido, la simiente de la mujer.

Génesis 32 

El siguiente escollo que debía sortear Jacob era su próximo encuentro con su hermano Esaú. Mandó avanzadas con presentes para aplacar la posible ira que Esaú aun pudiera sentir en su corazón. Al ver que Esaú se acercaba, organizó la marcha de manera tal que él, Raquel y José serían los últimos. Colocando su confianza en la protección de Dios prosiguió su camino (muchas veces nos inundan temores que nos paralizan y nublan nuestra conciencia y demoramos indebidamente nuestro camino impidiéndonos recurrir al auxilio y cuidado divino, eso es un error que debemos corregir).

Moisés concluye el capítulo registrando un enfrentamiento entre Dios y Jacob. Por su persistencia Dios bendice a Jacob y le cambia su nombre de Jacob a  Israel, diciéndole: «porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido” (esta determinación de Israel es la que debe caracterizar a todo hijo de Dios).

Génesis 33

El reencuentro resulta emocionante y pacífico. Israel parte hacia Succoth y Esaú vuelve a Seir.

Jacob edifica un altar para ofrecer ofrendas de gratitud por lo vivido y por estar de regreso en su Tierra Prometida, mostrando así la fidelidad de Dios a sus promesas. Es la misma experiencia que podemos disfrutar nosotros en nuestra relación con Dios si nos entregamos a vivir según su voluntad para nosotros.

Génesis 34

Sichem se enamora de Dina y en un encuentro abusa de ella. Se enamora de Dina y pide a su padre que interceda ante Jacob para que se la de como esposa. Los hijos de Jacob actuando con una astucia engañosa aprueban el matrimonio con la condición de que todos los hombres se circuncidaran, ellos aceptan este trato, pero al tercer día, cuando los dolores de la circuncisión eran más fuertes Simeón y Leví se dejan caer contra ellos y matan a todos los hombres, en venganza por lo que había ocurrido con Dina.

No corresponde tomar la venganza por nosotros mismos, el Señor dice: “Mía es la venganza yo daré el pago…” Deut. 32:35.

No actuemos en forma irreflexiva dejándonos llevar por nuestras pasiones, acostumbrémonos siempre a pedir la dirección del Señor.

Génesis 35

Dios se revela a Jacob y cambia su nombre a Israel. Le confirma el pacto hecho a Abraham e Isaac. Jacob hace un llamado a abandonar los ídolos que aun mantenían los que venían con él desde las tierras de su suegro Labán, luego de recogerlos y deshacerse de ellos prosigue su viaje. Jacob muestra un cambio profundo en su vida y un deseo de honrar a Dios. Lo mismo espera Dios de cada uno de nosotros, una disposición a oír su voz a través de su Palabra Escrita y a obedecerla. Dios lo protege de los habitantes que había en Canaán en ese momento. Lo mismo ocurrirá con nosotros si nos disponemos a ser fieles al Señor.

Rubén tuvo una conducta indecorosa con una de las concubinas de su padre, este hecho vil tuvo consecuencias en el futuro, pues siendo el primogénito perdió esos derechos y finalmente el hijo de Israel que fue el continuador de la línea de redención fue Judá.

Al nacer Benjamín, Rachêl (se lee: Raquel) la esposa amada de Israel murió. También llegó el tiempo de partir de Isaac y sus dos hijos lo sepultan.

Génesis 36

En este capítulo se encuentra la genealogía de Esaú. Sin embargo, lo más interesante es el énfasis que se hace en que Esaú es Edom y sus descendientes los conocemos como los idumeos, fuertes enemigos del pueblo de Israel.

Génesis 37

A partir de este capítulo, con un breve paréntesis en el cap. 38, el personaje principal es José, hijo de Jacob y Rachêl.

José era el hijo preferido de su padre. Esto tiene lecciones para todos los padres. La preferencia por José le atrajo la envidia de sus hermanos (debemos ser equilibrados para expresar nuestros sentimientos a nuestros hijos, no es bueno manifestar preferencias de uno sobre otro.

Dios le reveló en sueños lo que ocurriría en el futuro y al contar José esos sueños a la familia, se acentuó el recelo de sus hermanos hacia él.

Los hermanos pretenden deshacerse de José vendiéndolo como esclavo a una caravana de mercaderes que se dirigía a Egipto. Así llega José a Egipto.

Donde José estaba, la mano de Dios lo cuidaba y prosperaba. Es manifiesto que la formación de pequeño que recibió de sus padres quedó grabada en forma de convicciones muy fuertes en su corazón, consideremos el consejo de Salomón en Prov. 22:6 “Instruye al niño en su carrera, aun cuando fuere viejo no se apartará de ella”.

Génesis 38

Este capítulo es un paréntesis en el desarrollo de la historia de José. Moisés lo dedica a Judá. Vemos cómo el pecado reina en el corazón de Judá, tal como lo hace en el corazón de todos los hombres y nosotros no somos la excepción. Judá hizo amistad con Hira, un cananeo, y se casó con su hija, de quien tuvo tres hijos, ninguno de ellos fue formado en los caminos del Señor, por el contrario, eran de muy mal corazón y el juicio de Dios cayó sobre los dos primeros.

Lo especial de esta historia es que, fue de Judá que Dios estableció la línea mesiánica, la descendencia de Abraham que sería de bendición para toda la humanidad. Esto nos indica que Dios en su Soberanía administra el curso de la historia para cumplir sus propósitos y lo hace a pesar de nuestra indignidad.

Génesis 39

En contraste con el capítulo anterior, ahora vemos la integridad de José, a pesar de su juventud. Dios fue con José y bendijo su vida. Es lo que podemos experimentar también nosotros si nos aprestamos a honrar y glorificar el nombre de Dios, viviendo en santidad.

Noten que hasta las situaciones que podríamos llamar negativas en la vida de un creyente, Dios tiene la capacidad de transformarlas en motivo de bendición y de exaltar su gloria (Romanos 8:28).

Lo que se nos presenta en este capítulo es que Dios está en todo lugar acompañando a sus hijos y su providencia es amplia para el beneficio de ellos.

Se hace realidad la Palabra de Dios: “Yo honraré a los que me honran, y los que me tuvieren en poco, serán viles” (1° Sam. 2:20). Vivamos imitando el ejemplo de vida de José, no nos hagamos acreedores de la segunda parte del texto citado, Dios nos pone dos alternativas ¡tomemos la correcta y esperemos en el Señor!

Génesis 40

José tenía una preocupación especial por los que estaban bajo su cuidado. Es una lección necesaria para nosotros hoy. De sólo ver el rostro del copero y del panadero de Faraón reconoció que algo los tenía inquietos. Ambos habían tenido sueños similares, que no podían interpretar. José los escucha y Dios le revela el significado. El copero recibió con gozo la interpretación de su sueño y más aún cuando vio que al tercer día se cumplió tal como José lo había dicho, pero tal como ocurre con muchos que oyen el evangelio y les gusta al poco tiempo se olvidan del mensaje y continúan su vida sin cambio alguno, eso fue lo que hizo el copero.

No actuemos como el copero que se olvidó del bien recibido.

Acostumbrémonos a reconocer las muchas bendiciones que el Señor nos da a diario y seamos agradecidos de cada una de ellas.

Génesis 41

Entre el capítulo 40 y el 41 han transcurrido dos años. José sigue en la cárcel. Faraón tuvo dos sueños muy extraños y no hubo en su corte nadie que los interpretara, entonces, recién el copero se acordó de su compromiso con José y habló al Faraón de él. José es llevado ante el Faraón, interpreta los sueños y le recomienda que hacer para aprovechar la abundancia que habría antes de que lleguen siete años de gran hambruna. Los consejos de José están impregnados de sabiduría y Faraón reconociéndolo lo nombra administrador de Egipto, llegó así a ocupar el 2° puesto en la mayor potencia del mundo de esos días. Todo lo vivido por José ha sido la preparación que Dios estaba haciendo para que tomara esta gran responsabilidad. Tal vez puede ser nuestro caso también, Dios nos está preparando para su servicio, no nos resistamos ni levantemos nuestro dedo acusador contra Dios con esa pregunta fatal: ¿por qué a mí? Los caminos de Dios son insondables para nosotros y eso no deja que esos caminos sean perfectos, acepta la voluntad de Dios para tu vida y alábalo honrando su Nombre.

Faraón casó a José con Asenath de quien le nacen dos hijos: Manases y Efraím.

Al comenzar los años de escasez los egipcios fueron derivados a José quien abrió los graneros donde estaban acumuladas las cosechas de los años anteriores y proveyó lo necesario para el pueblo.

La lección para nosotros es: prestar atención a los tiempos en que el Señor nos provee más de lo que necesitamos en el momento, es en ese tiempo que debemos ahorrar, preparándonos para enfrentar tiempos más difíciles.

Génesis 42

Los sueños de José en Canaán comienzan a hacerse realidad. El hambre llegó a las tierras donde vivía Israel y su familia y los hermanos de José van a Egipto a comprar alimentos. José los reconoce en cuanto los ve, no así sus hermanos, a quienes no se les pasaba por la mente la idea de que su hermano fuera su contraparte. El recibimiento que les da José es duro, para probar a sus hermanos y los interroga para tener noticias de su padre y de su hermano Benjamín. José desea probar a sus hermanos para saber si han cambiado o si siguen igualmente irresponsables como cuando él estaba con ellos en Canaán. Los acusa de espías y deja prisionero a Simeón con el compromiso de que lo liberaría si ellos traían al hermano menor en un próximo viaje.

Este viaje a Egipto fue una gran lección de Dios para los hijos de Israel.

Ruben se ofrece para tomar la responsabilidad de cuidar a Benjamín en un segundo viaje.

Génesis 43

La necesidad hace que Israel acepte que sus hijos vuelvan a Egipto, esta vez Judá se ofrece como garante del cuidado de Benjamín.

Aunque José se estremece al volver a ver a su hermano Benjamín (José y Benjamín fueron los únicos hijos de Jacob y Raquel), aun no es el momento de revelar su identidad, aun así, muestra una predilección por Benjamín con una acogida especial, lo que se deja ver en el momento de servir su poción al estar invitados a almorzar en casa del gobernador.

Génesis 44

Este capítulo, que trascurre unos 17 años después de que Judá fuera el promotor de la idea de vender a José como esclavo, nos muestra a un Judá que ha madurado en su manera de ver la vida, más responsable.

José los está poniendo a prueba justamente para observar si han cambiado su arrogancia anterior. La prueba no puede ser más dura, compromete a Benjamín y vemos a Judá ofreciéndose para tomar el lugar de su hermano menor, pues si éste no regresaba sin duda sería la muerte de Israel.

A pesar de que Judá es un pecador, en este ofrecimiento vemos reflejado lo que hizo nuestro Salvador por nosotros, Él si tomó literalmente nuestro lugar, dio su vida por nosotros, fue hecho maldición por causa de nuestros pecados, fue nuestro sustituto. Pidamos en oración al Señor que nos ayude a transformar nuestra vida para su honra y gloria. Amén.

Capítulo 45

José se revela a sus hermanos, ellos atónitos, sin duda, salvo Benjamín, recordaron el momento en que se habían desecho de José, pero éste se apresura a reconocer que todo ocurrió según los designios de Dios. ¡Qué gran lección para nuestras vidas! ¿cuán frecuentemente alzamos nuestra voz contra Dios por las dificultades que debemos enfrentar en nuestra vida, desconociendo que Dios tiene el control de todo lo que ocurre en ella? (Rom. 8:28).

Aunque en esta historia nos gustaría ser José, nosotros somos los hermanos mayores de José, volvamos nuestra mirada al Señor y agradezcamos la salvación que nos ha provisto, claramente inmerecida, sólo por la gracia de Dios.

Capítulo 46   

La promesa hecha a Abraham en Gén. 12 comienza a hacerse realidad, ya son 70 las almas que conforman a la naciente nación. Dios vuelve a confirmar su pacto a Jacob. Tal como lo había anticipado a Abraham (Gén. 15:13), estaban comenzando 400 años en que el pueblo estaría fuera de la Tierra Prometida y además vemos que aislado en la tierra de Gosén (Delta del río Nilo, tierra especialmente fértil para desarrollar la ganadería). Esto dejó a los israelitas aislados de las influencias que en Canaán habrían sido muy nocivas (pueblos paganos) y permitió que desarrollaran un sentimiento de nacionalidad que más tarde sería vital en la conformación de la Nación de Israel.

70 almas entraron a Egipto, José se preocupó de ubicarlos estratégicamente, en todo esto vemos la Soberanía de Dios gobernando la historia.

El encuentro de José con su padre es muy conmovedor, refleja de alguna manera el reencuentro que cada uno de nosotros tuvimos cuando entregamos nuestra vida al Señor y fuimos hechos hijos de Dios, pidamos al Señor que con su ayuda nuestro amor por Él cada día aumente, como el amor de José por su padre Jacob (Israel).

Capítulo 47

José presentó a su familia al Faraón y tal cómo les había indicado, ellos respondieron a Faraón para poder establecerse en las fértiles tierras del norte de Egipto. Jacob en su encuentro con Faraón lo bendice y luego se asienta en los terrenos destinados para ellos.

José administró con gran esmero y lealtad a Faraón los recursos acumulados durante los 7 años de abundancia, al final de la hambruna, salvo los sacerdotes egipcios que recibían su mantención de parte del Faraón, habían entregado todo su dinero, bienes y almas al faraón a cambio del sustento.

José establece una regla impositiva al pueblo, ellos trabajarían la tierra y entregarían a Faraón el 20% de las cosechas.

17 años vivió Jacob en Egipto y el Señor lo llamó a su presencia, antes de morir hizo que José se comprometiera en que sería sepultado en Canaán, junto a sus padres.

Génesis 48

Jacob toma a Manasés y Efraím, hijos de José y los suma a sus hijos, de esta manera no hay una tribu de José sino que dos, su porción en la casa de Jacob es el doble sobre sus hermanos. Jacob bendice a los hijos de José, de una manera sorprendente, pero según la voluntad de Dios. Muchas veces nos ocurren situaciones que nos sorprenden y no nos damos cuenta de que es la mano de Dios obrando en nuestro favor. En este caso en un primer momento José no aceptó ni comprendió lo que estaba haciendo Jacob, pero su padre lo calmó e indicó que lo que estaba haciendo obedecía a una dirección superior, la dirección de Dios. Roguemos al Señor que nos ayude a aprender a tener la agudeza necesaria para aceptar la voluntad de Dios para nuestras vidas, aunque en el momento mismo de los hechos muchas veces no comprendamos lo que nos está ocurriendo. No olvidemos que Dios es Todopoderoso y puede tomar hasta lo más malo (a nuestros ojos) que nos esté sucediendo y transformarlo para que su gloria sea exaltada.

Génesis 49

Los días de Jacob llegan a su fin. Antes de eso llama a sus hijos para bendecirlos, queda de manifiesto que Rubén ha perdido sus derechos de primogenitura y llama especialmente la atención la bendición impartida a Judá, es una bendición profética que nos indica que la línea redentora estaría ligada a Judá.

Jacob da instrucciones precisas en cuanto a su sepultura y concluido esto expira.

Génesis 50

José hace saber a Faraón el deseo de Jacob de ser sepultado en Canaán y Faraón accede a esta solicitud dando todas las facilidades y reconocimiento asociado a una gran autoridad de sus días. Así los tres patriarcas (Abraham, Isaac y Jacob) quedan sepultados en un mismo lugar.

La muerte de Jacob llenó de aprehensiones y temores a los hermanos de José, temiendo represalias de José, pero José les hace ver cómo Dios estuvo y estaba en control de todo y movió las circunstancias para asegurar la vida del pueblo que estaba en pleno desarrollo.

La seguridad que tenía José de que un día Dios llevaría al pueblo de regreso a la Tierra Prometida lo hizo tomar el compromiso a sus descendientes de que al llegar ese día su cuerpo sería llevado con ellos para ser sepultado en Canaán y no en Egipto.

Así concluye el libro con un pueblo que se está formando pero que está lejos de la Tierra Prometida.

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